Teniente (R.) Andrés Manrique Gutiérrez

PRESENTANDO A ANDRÉS MANRIQUE

(Cuarenta años de oficio de suboficial, hoy teniente en la reserva)

No en pocas ocasiones he sostenido conversaciones del siguiente tenor:

  • Adolfo, ¿Tú escribes por ahí, no?
  • Si, en el blog “General Dávila”-
  • Ah sí, el blog de los generales…”-

foto-1-andres-manriquePues créanme que no es cierto, al menos no lo es del todo, puesto que en este blog escriben muchos colaboradores, civiles y militares siempre bajo un objetivo común: España nuestra patria indivisible y los valores que representan las Fuerzas Armadas. Queremos un blog abierto a todos, dentro de las limitaciones que nos imponen nuestras capacidades técnicas y patrimoniales. No olviden que el blog General Dávila es una iniciativa absolutamente altruista sin ningún ánimo de lucro.

Hoy tengo el privilegio de presentar a un nuevo colaborador. Se trata de Andrés Manrique, otro viejo soldado que desde que ingresó en la Academia General Básica de Suboficiales en el año 1976, y después de haber recorrido todo el escalafón de suboficiales, haber desempeñado ocho destinos y no pocas especialidades, tras 38 años de servicio activo como suboficial y dos años en situación de reserva, ha sido promovido al empleo de Teniente.  Paralelamente a su actividad profesional, cursó estudios de sicología y derecho en la UNED,  trastocados por los cambios de destino pero que le proporcionaron lo que Andrés modestamente denomina “un barniz universitario”. Hoy, desde la reserva contempla con una mezcla de racionalidad y nostalgia la realidad cambiante de la sociedad y la milicia que le ha tocado vivir

Andrés Manrique se define a sí mismo y a todo lo que ha hecho como “normal”, pero hay un aspecto de su personalidad muy singular que me voy a permitir dar a conocer a nuestros lectores, porque sus compañeros y amigos, que son muchos y de todos los ámbitos, conocen bien. Más que un aficionado, es un auténtico apasionado de la historia militar, en particular de las vicisitudes de las unidades militares españolas en Africa, de la que no es solo un voraz lector, sino un impenitente viajero por el norte de Marruecos, Ifni y el Sahara. Es un gran conocedor del territorio. Me atrevería a decir que no hay cuartel, posición, campo de batalla que no haya visitado personalmente a lo largo de los 32 años que lleva recorriendo estos territorios. En coche, en moto o incluso en autobús; solo, en compañía de su  familia, o con amigos, como en su último viaje en el que tuve la suerte de acompañarle con nuestro común amigo el Gral. Vicente Bataller la pasada primavera y del que dejé una reseña en este blog. A lo largo de aquel viaje fui testigo de sus conocimientos detallados y precisos, su humanidad con los nativos, en muchas de cuyas casas (y haimas) es recibido como una persona a la vez cercana e impresionante, como un auténtico amigo

Fruto de este viaje nació la amistad sincera que nos profesamos y que hoy, por la calidad de la persona y el valor de su estilo les presento a Vds. Les invito pues a disfrutar de las reflexiones de este veterano, por lo demás, orgulloso de haberse granjeado la amistad de la mayoría de sus compañeros de todos los empleos y escalas, de los que obtiene reflexiones, nada distantes del sentir general común de la milicia, y que pondrá en boca de su personaje: Juan soldado.

Con su particular estilo, que se inspira en el “VISUS MILITIS” que les ofrecemos cada semana, traslada y da voz a un Juan Soldado, un soldado anónimo al que Andrés atribuye las virtudes y peculiaridades del profesional de la milicia desde la óptica de las experiencias y responsabilidades  que a él le tocó afrontar en su vida militar. Hoy desde su apartada atalaya con moderación pone en boca de Juan soldado su pensamiento y opinión sobre asuntos que fueron parte de su formación y que la actualidad se empeña en cambiar. Escéptico, moderado, y crítico ofrece una visión de la realidad que sintoniza en lo sustancial del resto de escritores del blog

Bienvenido Andrés a este blog. Seguro que seremos muchos los que seguiremos tus reflexiones. ¡Ah! y que sirva también de motivo de lectura para tu nieta Claudia, cuya generación y futuro tanto nos preocupa.

 

Adolfo Coloma GB (R) del ET