“Iberia” Andrés Manrique. Teniente (R.)

Bandera de España

Un eufemismo nos sirve para expresar con otras palabras algo que no queremos llamarlo por su propio nombre, por estar mal visto o por motivos variopintos. Supone un circunloquio para suavizar expresiones que podrían ser de mal gusto en determinados momentos, porque incluso en el lenguaje hay que ser elegantes.

Para suavizar situaciones se emplea lo de “faltar a la verdad” en vez de “mentir” y para ser amable se oculta lo de “feo” por “poco agraciado”. En muchos casos se emplea el eufemismo para no herir sensibilidades de determinados grupos humanos, sociales, etc. Supone una amabilidad del lenguaje en resumidas cuentas. El uso de estos eufemismos refleja en muchas ocasiones educación y saber estar, algo a lo que jamás hay que renunciar.

Siendo todo esto verdad, se puede discrepar su utilización, sobre todo en aquellos casos en los que se aprecian ciertas intencionalidades y en lo que se ha puesto de moda en los últimos años que no es otra cosa que el lenguaje “políticamente correcto”, con el que Juan Soldado está en un amable pero  absoluto desacuerdo.

 

Para Juan Soldado, por lo anteriormente dicho, esto tiene un pase, pero lo que le resulta indigerible es aplicar eufemismos a la palabra o concepto de  España. Este término es maldito para gran parte de la periferia española (y no sólo). No, por ahí no pasa Juan. Y no pasa porque aprecia una deliberada intencionalidad en su eliminación. Veamos. Habrá que emplear “España”, “este país”, “la península ibérica”, “el Estado”, ”contexto” o  el  “entorno” cuando corresponda, tampoco hay que ser recurrente con el término, pero se debe de evitar hacer circunloquios ridículos para eludirla. ¡Ojo! que no son sólo algunos periféricos quienes evitan emplear el término; aquellos tienen su justificación particular interna, pero y ¿los demás?…

Juan Soldado, que hoy viene un tanto irónico y que está harto de estas cosas, no ve solución alguna, por eso y  con su cansancio histórico se le ocurrió cierto día elevar una propuesta para cambiar el término España por otro que fuera menos ofensivo. Sí, pensó, eso es. Y se puso manos a la obra.

Había varias posibilidades. La primera era la de llamarla Hispania, término utilizado por fenicios y romanos, pero como estos fueron imperialistas en su época, quizás no sería aceptado hoy el término por el “buenismo” imperante. No, se dijo. Otra posibilidad era Celtia pero al tener connotaciones galo-británicas…ya se sabe. Betia, pensó. Pero no, pues suena a fútbol y no hay que distraerse en esto.

Después de pasar por procesos febriles y alteraciones en la presión sanguínea un buen día pensó ¡Iberia! Exacto… Se dijo. Topónimo adjudicado por geógrafos en la antigüedad que, aun cuando sólo se aplicaba a la costa mediterránea, se extendió a toda la península ¡Claro! Así, algunos periférico-mediterráneos no podrán eludir sus raíces. A partir de ahora todos podremos decir sin tapujos, sin eufemismos… ¡Somos Ibéricos! ¡Viva Iberia! ¡Tenemos un pasado común inexcusable! Qué felicidad poder desprenderse del término España, siempre casposa para los mismos, opresora para otros. Esa pátina, ese barniz españolista desaparecerá. Da lo mismo layetanos e ilergetes que vetones y vacceos ¡Somos ibéricos todos! …. ¡como el jamón!

Juan Soldado se viene arriba con su descubrimiento y, eufórico,  piensa en que ya no harán el ridículo los del tiempo (hoy “los de la Méteo”) con aquello de “mañana lloverá en todo el estado”. Nada, ya  podrán decir, tanto centralistas incómodos como periféricos, que “lloverá en toda Iberia”… En el deporte, La Vuelta al País Vasco, así como la Volta a Cataluña seguirá igual pero la vuelta Ciclista a España, que llevan años llamándola “La Vuelta”,… a partir de ahora ya se podrá decir “La Vuelta a Iberia”. Hasta los ingleses que la llamaban Spanish Omelet, pues ahora será ¡tortilla ibérica! ¡Qué bonito!,  pero sobre todo… ¡Qué alivio”.

Y así es como el bueno de Juan Soldado pensó que tenía resuelto este problema.

Un saludo.

Iberia

Nota: Para tranquilidad de  los lectores de este blog hay que decir que Juan Soldado después de pasar por esta crisis febril ha vuelto a la coherencia y a sus principios irrenunciables.

Andrés Manrique

Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

18 abril 2017