Simbología y uniformidad en el Ejército de Tierra

tercios--644x362Se avecinan cambios en nuestro Ejército de Tierra, unos ya aprobados y otros, aunque en fase de propuesta, están tan avanzados como para poder hablar de ellos. Lo hago con todo respeto y buenos deseos, para aportar un punto de vista más y si en algo ayuda a mejorar, mejor. Eso es lo único que pretendo.

En su día hablamos en este blog de los cambios que se habían producido con la Orden Ministerial 166/ 2015 de 21 de enero por la que se desarrolla la organización básica de los ejércitos.  El teniente general Pérez Alamán expuso, en un brillante artículo, como afectaban estos cambios poniendo como ejemplo a nuestra querida y nunca olvidada División Acorazada Brunete cuyo nombre desaparece y lo hace con claros síntomas de intrusismo de quien ni sabe ni conoce los sentimientos de soldado. No es la primera vez que denunciamos como se ha ido cumpliendo el guión que en un infumable libro exponía el que ministraba la defensa tocando un piano de cola…2ng5uvb

Hace ya tiempo se inició un lento pero decisivo cambio con la ley 17/89 que hizo que unidades como la Legión recibiesen un duro golpe en su razón de ser y personalidad. Nos conformamos pensando que eso era mejor que su desaparición con la que amenazaron. La directriz se cumplía: ‹‹Divide y vencerás››. Lo pusieron en práctica sibilinamente con lo que era lo mismo pero con otra apariencia: ‹‹Iguala y vencerás››. Todos iguales y despersonalizados. Luego vino lo del servicio militar y al fin el paradigma del soldado, el del combatiente, sustituído por el del deportista de élite o el de protección civil. Y se inventaron lo polivalente cuando siempre fue el soldado español ejemplo de polivalencia precisamente por la escasez y pobreza de medios. Por si quedaban resquicios se fijaron en los uniformes y, para disimular, resucitaron, en ocasiones rozando el ridículo, los uniformes de época. Para rematar la faena solo quedaba ir al fondo de la cuestión: el espíritu, el del juramento a la Bandera, el servicio.

2760609Había que borrar públicamente, aunque fuese de forma testimonial, el espíritu de servicio, el que ante la Bandera se jura o promete, en lo que ha sido la mayor humillación a la que han sometido al ejército español, y había que hacerlo públicamente, con publicidad, con lo que eligieron un centro emblemático, la Academia General Básica de Suboficiales del Talarn (Cataluña): ‹‹A España servir hasta morir››. Suprimido, borrado del mapa de España. Que quede en los cuarteles, para ellos, que jueguen allí a los soldaditos. Hasta algo tan sagrado como la oración a nuestros muertos se permitió cambiar el mismo que dio la orden de retirar nuestro lema de servicio a la Patria.

¡Qué vergüenza!

Y leyes y más leyes, para modificar a su antojo la que siempre fue ley y guía espiritual del soldado: las Reales Ordenanzas. Se cambian, se borra aquello que suene a tradición y espíritu y se rebaja su importancia. Dicho y hecho.

Decía San Ignacio de Loyola: ‹‹En tiempos de tribulación no hacer mudanza››. Tribulaciones no nos faltan cuando ni nombrar la misión constitucional está bien visto. Es de las pocas cosas que les queda por cambiar.

Ahora de nuevo llegan los emperadores de los cambios para redactar una nueva ‹‹ordenanza de Génova››. Adecuación de la simbología y racionalización de la uniformidad. Un plan de transición (?) como consecuencia de la ya citada Orden Ministerial 166/2015.020legionsevilla-720x340

Se han constituido nuevas unidades y borrado los nombres de otras. Al margen de la eficacia de la medida, que no juzgamos, el plan de transición trata de dar solución a las consecuencias de la aplicación de esta orden que provoca la disolución de unidades históricas, crea una baraja de nombres en ocasiones con intenciones como las ya mencionadas y surge la incógnita de qué hacer  con las banderas e historiales de gloriosas unidades que pueden quedar disueltas y olvidadas. Banderas, historiales, escudos, emblemas, identidades… tradiciones. Muchas y variadas opiniones. ¡Cuidado! Las tradiciones no son cosas de un gusto u otro sino de arraigo. Podrás borrar las letras de un monte pero jamás desaparecerá el monte, que siempre evocará lo que su ladera proclamaba.

No es buen momento para introducir cambios que afecten a la moral y a los sentimientos colectivos. En tiempos de crisis lo que más se conserva y se mima es la identidad, la que te dan tus orígenes representados en una simbología, ya para siempre familiar, que te acoge y recoge. Suele ser tu orgullo y desafío para no rendirte ante la adversidad: tu familia, tu identidad, tu unidad en términos militares. Si la suprimes o cambias sus símbolos y tradiciones habrás acabado con ella. Surgirá otra pero no será la misma. ¿Se trata de eso?

Escudo_BRIPAC_con_atributos_pekeLa identidad se forma con pequeñas cosas. El uniforme, unas palabras en forma de decálogo o credo, unos símbolos, un gesto, algo que te diferencia y sirve para recordarte quien eres y lo que significas no solo en los momentos de lucidez sino sobre todo en los de tribulación. Y el recuerdo de los nombres de los que antes que tú forjaron su historial de honor y valor.

En el comienzo de los Tercios de Flandes nuestros soldados no tenían uniforme, pero jamás faltó el símbolo que los unía, la identidad que los hermanaba, la prenda distintiva que los convertía en unidad. Todos llevaban sobre la coraza una banda roja, una cruz o un aspa cosida permanentemente en el jubón. Era en rojo, el color distintivo del ejército del Rey Católico, de su infantería. Lo primero que hacía un nuevo capitán era preparar bandera que debía llevar cruzada de esquina a esquina las aspas de la cruz de san Andrés en rojo. Símbolo distintivo de la unidad, que daba sentido a su lucha en compañía. A su alrededor se establecía el verdadero sentido de su oficio de soldado, la hermandad, el honor, valor y honra. Se forjaba en convivencia, rodeado de símbolos, la fraternidad, el compañerismo y hasta la amistad. Una unidad son sus hombres, pero también un nombre que la solidez y la relación del grupo han llevado y alzado a lo largo de los años, de muchas vidas. Si acabas con las tradiciones, si consigues el olvido de hechos, nombres y símbolos habrás acabado con la moral y serán motivos más prosaicos los que mantengan una inestable unidad.Cruz_borgo

Ahora lo que parecen cambios sin importancia, pequeños detalles, no lo son tanto. Perder historiales, asignarlos a quien no le corresponde asumiendo su identidad, arrogándose hechos no propios. Cambiar los nombres de unidades históricas y emblemáticas, como si no hubiese nombres en la historia de España,  crear otros hoy de Regimiento, mañana de Grupo o de Brigada. ¿Y sus banderas? ¿Van a ser heredadas o depositadas en los museos? ¿Son necesarios los cambios en la parte moral que significan las tradiciones?

Todavía estoy dándole vueltas al cambio de nombre en las Brigadas de la Legión y Paracaidista. Una menudencia. Antes eran: Brigada de la Legión ‹‹Rey Alfonso XIII›› y Brigada Paracaidista ‹‹Almogávares VI›› y ahora son Brigada «Rey Alfonso XIII» II de La Legión y Brigada «Almogávares» VI de Paracaidistas. ¿Explicación?

Cambios también en la uniformidad. Siempre es lo mismo: racionalización de la uniformidad. Posibles y variadas interpretaciones a las intenciones no muy claras. Al final cuatro normas deslavazadas que afectan a unidades muy concretas, no a todas.

escudo_copiaEn la Brigada de Caballería sustituir las lanzas por el carro de combate de Fuerzas Pesadas y el emblema de Infantería en los Regimientos de dicha Arma integrados en la futura División San Marcial. Sustituir la calavera del Regimiento de Caballería ‹‹Lusitania ››por el emblema paracaidista, las lanzas del Regimiento ‹‹Farnesio ›› por el Azor de la Brigada VII.

No se entiende muy bien y supongo que infantes y jinetes tendrán algo que decir.Regimiento_ESCUDO-REGIMIENTO-LUSITANIA2

También está previsto una redistribución de los colores de las boinas algo que se ha intentando en numerosas ocasiones y siempre ha terminado con más boinas y más colores.

Al final como decíamos las más afectadas y donde se centran los cambios es en las unidades de siempre. Es decir:

Se pretende que el emblema del Ejército de Tierra (aprobado en 1943) figure en todas las gorras de plato lo que únicamente afectaría a: Regulares, Compañías de Mar, Brigada Paracaidista y Legión.

TarbuchDel tarbuch de Regulares y del gorrillo de la Legión desaparecen sus emblemas que son sustituidos por el emblema del Ejército.

La supresión del distintivo de bolsillo (el famoso pepito) que únicamente llevan La Legión, paracaidistas y Regulares.

Y ya como último detalle hacer desaparecer las divisas propias que utiliza la Legión para educación física que llevan el aspa de Borgoña con los colores de compañía.chapiri

Los símbolos y ritos de una unidad y también su uniformidad tienen una función decisiva en la moral y por tanto en su capacidad de combate. Nadie está legitimado para introducir cambios sin una justificación en este caso moral que de razones a los mismos. Al menos antes de introducir cambios, propuestas, no está de más preguntar al responsable institucional de la unidad afectada. No se ha hecho así. ¿Qué razón les ampara para no consultar a unidades ya históricas y emblemáticas como la Legión?

Si acabas con las tradiciones, si consigues el olvido de hechos, nombres y símbolos, habrás acabado con la moral y serán motivos más prosaicos los que mantengan una inestable unidad.

Las tradiciones no son cosas de un gusto u otro sino de arraigo. Podrás borrar las letras de un monte pero jamás desaparecerá el monte, que siempre evocará lo que su ladera proclama.

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‹‹A España servir hasta morir››, por encima de todo y a pesar de todo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez