PEDRO MOTAS

Desde los mismos comienzos de la andadura de este blog, hemos tenido el privilegio de contar con la participación activa, constante, oportuna y mesurada de D. Pedro Motas Mosquera. Suele ser el más madrugador a la hora de intervenir con sus comentarios tras la publicación de cada entrada de este blog. y cuando no lo hace, de verdad que se le echa de menos.

Es “don Pedro, como lo llamamos afectuosamente en este blog, persona de una amplia formación que va desde sus primeros estudios universitarios de  arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid, hasta complementar tales estudios, ya en su madurez, con los de teología en la facultad correspondiente del Norte de España. En la actualidad, es Oblato Seglar Benedictino del Monasterio de Santo Domingo de Silos. Los lectores de este blog ya lo habrán notado por el tinte humanista y deontológico que destilan todas sus intervenciones.

Su dilatada vida profesional se ha desarrollado entre la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Economía y Hacienda de la Comunidad Autónoma de Murcia, como Funcionario de Carrera;  y la docencia como Profesor de la Escuela de Administración Pública y de la Escuela de Negocios de Dirección y Administración de Empresa.

No podemos dejar de mencionar en modo alguno su vinculación con las Fuerzas Armadas. Desde sus años mozos en los que sirvió en la Brigada Paracaidista se impregnó del espíritu militar del que siempre he hecho gala.  Fruto de este compromiso con la que él llama “su unidad madre” y con sus veteranos le llevó a ser fundar la Federación Nacional de Asociaciones de Paracaidista de España (FENASPE) de la que fue su primer presidente. Es así mismo miembro muy activo  de la Hermandad de antiguos Legionarios y de la Asociación de Veteranos boinas Verdes, ambas de su ciudad adoptiva, Murcia.

Hoy publicamos por primera vez en la sección de colaboradores una interesante y profunda reflexión de Pedro Motas y deseamos tanto que no sea la última que sea de interés para todos los seguidores de este blog.

Bienvenido ahora como colaborador, don Pedro.