Madrugada viernes a sábado 14 de Mayo de 2016, 01´35 horas. (Esperanza de Fonseca Marco)

Empiezo agradeciendo al  Gral. Dávila que me abra las páginas de su blog para que colabore en el mismo. Pido a Dios, que junto a mis padres, tenga la misericordia de iluminarme para hacerme merecedora de tal honor, permitiéndoseme exponer mis ideas aquí, aunque,  a quienes tengáis la paciencia de leerme  quiero que sepáis, que yo no se escribir como hacía mi madre mientras vivió.

Siempre digo que gobernar españoles es como intentar pastorear gatos, porque no sé cómo nos las arreglamos pero nuestro pueblo siempre tiene que dar la nota con los aldeanos, y particularistas complejos de los que viven presos de su ideología, unido a los fanatismos de uno y otro signo que a lo largo de nuestra historia han sido tan nefastos para nuestra nación, por esto subordinemos la parte al todo, aprendamos la lección de nuestro pasado, y en el siglo XXI todos juntos, sin prejuicios absurdos, salgamos de esta pesadilla, porque  para poder aplicar una solución a un conflicto, hay que hacer un análisis empírico del problema, y  como me enseñó, y decía un antiguo, excepcional y queridísimo profesor mío “el que una cosa no te guste que sea no significa que no sea”, y a eso añado yo que desde el racionalismo más absoluto hagamos autocritica, hagamos introspección mirando en nuestro interior, y reconozcamos cuando una idea es mejor que la propia, por mucho que pertenezca a un adversario ideológico que piensa de forma distinta a nosotros, porque no importa quien haga las cosas, lo que importa es que las cosas se hagan. Eso es hacer política de Estado, eso es hacer Alta Política, Política Preventiva que es como siempre debe ser la política, y así es la política que España necesita ante la dramática encrucijada en que nos encontramos. Que nuestras diferentes formas de pensar no nos separen, tomemos de ellas lo que nos une y soslayemos lo que nos dispersa. Dejemos el miedo y los pensamientos excluyentes a un lado, porque en esta hora del presente que mañana será historia, tan imprescindible es la sensibilidad social de la izquierda, como el espíritu emprendedor de la derecha porque los burócratas no crean  riqueza, por esto digo, todas las ideas, todas las voluntades, y todas las personas son necesarias en éste momento para dejar de mirar al pasado superándolo y proyectarnos en el progreso hacía el futuro que nos espera en el siglo XXI, si hacemos las cosas bien.

Para hacer frente  a la gravedad de la situación que nos atenaza, no es hora de pensar en lo que nos separa si no en la empresa común que nos une, y en la que nos estamos jugando el futuro de nuestros hijos que, estoy segura, nos importa mucho más que el nuestro.

Para poder avanzar sin injerencias externas y salir del túnel, tenemos que enterrar de una vez por todas a las dos Españas, ya que cómo decía el abuelo de uno de nuestros más extraordinarios escritores (actualmente académico): “Los españoles solo servimos para salir en los cuadros de Goya”, por esto  me atrevo a suplicar: que nadie nos divida enfrentándonos a unos españoles contra otros para podernos vencer, recordad que la unión hace la fuerza, y que juntos hemos podido conseguir lo que a otros pueblos les resultó imposible, como el 2 de Mayo cuando demostramos al mundo que había sido vapuleado  por él, que el Ejército del Primer Imperio francés,( o sea “la Grand Armée”) NO ERA INVENCIBLE, o las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812, una de las más antiguas del mundo, o la Selección Nacional de Futbol en Sudáfrica, donde gallegos, canarios, navarros ,extremeños,  andaluces, catalanes, manchegos, vascos, asturianos, etc. demostraron que UNIDOS somos un pueblo tan capaz como el que más, pero para vencer necesitamos dejar a un lado los prejuicios e integrarnos en el proyecto común de salir adelante sin tutelas extranjeras, cuando además se trata de países que no respetan los derechos humanos, porque prefiero el IBEX 35, a que lapiden a una mujer por mantener relaciones sexuales sin estar casada como ocurre en Irán pongo por caso, o el otro día una estudiante venezolana de Políticas que he conocido, y que ha logrado salir de su país, me contaba, y se emocionaba al referírmelo, que cuando había entrado por primera vez en un supermercado en Madrid, se echó a llorar al verlo lleno de comida pensando en su familia que quedó allí. Me contó muchas más cosas espantosas de su país, que por no hacer esto interminable no refiero aquí hoy.

No alargo esto más que para decir que TODOS los españoles hacemos falta, desde los más sencillos y humildes, hasta los que tienen más responsabilidad o mayor patrimonio:

1º.- Porque todas las personas, todos los seres humanos somos iguales, como Cristo nos enseñó, y el que no crea, apelo a su sentido de la ética y valores, para que no discrimine más que ante “la cultura del pelotazo”, o el robo desde los cargos públicos que lo hagan.

2º.- Porque es precisa una voluntad común para que cuando el momento actual mañana sea Historia, quede constancia de que los españoles mantuvimos nuestra dignidad estando a la altura del sacrificio y lucha que el destino le exigió a nuestro pueblo, pero solo venceremos esforzándonos en permanecer juntos hombro con hombro, anteponiendo los intereses generales y olvidando los particulares.

Me consta que la libertad cuesta, hay que conquistarla a cada instante con valentía y coraje, pero la experiencia me ha enseñado que si desde el sentido de la responsabilidad más absoluto, uno pelea con arrojo y audacia, los imposibles, y sueños se pueden conseguir  sin resignarse, nadie dice que sea fácil lo que nos espera pero España aun tiene arreglo desde soluciones políticas, aunque debamos recordar que como dice el torero Juan José Padilla: “Sin sufrimiento no hay gloria”.

Como dijo Winston, Churchill “la democracia es el menos malo de los sistemas políticos”, pero debemos pelear por una democracia que solo será posible en una España justa, porque sin justicia no existe la libertad ni la paz social. Libertad, que consiste a su vez en poder elegir, en  una patria en la que se respeten los derechos humanos y sin injerencias extranjeras de países que quieren darnos lecciones cuando ellos viven con ideologías medievales en unos casos, o decimonónicas, totalitarias y excluyentes en otros, que intentan acabar con todas nuestras libertades, costumbres y modo de vida de los españoles por esto, vuelvo a que prefiero LO QUE SEA a asumir “la rendición preventiva” de algunos cenizos ante lo que se nos viene encima si seguimos así, porque la resignación es de cobardes, y yo, como dice la canción del cantautor español Manuel Carrasco: “prefiero caer luchando siendo valiente”.

 

Esperanza de Fonseca Marco