EL EXJEMAD Y LA ÉTICA

Jose-Julio-Rodriguez-ex-JEMAD_ECDIMA20151104_0018_28Él ex-JEMAD que está en Podemos, como justificación a su amargo segundo fracaso electoral, ha declarado que es peligroso que la mitad de los electores no crean en la ética. Lo cual es en principio, por una parte, una demostración de no saber perder y por otra, una suprema simplicidad en el análisis, al tiempo que una ofensa a trece millones de españoles.

Pero haciendo un paréntesis antes de seguir adelante, me gustaría explicar el motivo por el que, cuando me refiero a este señor, lo hago llamándole ex-JEMAD en lugar de General del Aire en situación de retiro, que es la que oficialmente le corresponde. Y digo oficialmente, porque los militares no dejamos de serlo por pasar a retirados; y no nos convertimos por tanto en ex coroneles, ex sargentos, ex generales, etcétera, sino en coroneles retirados, sargentos retirados, generales retirados, etcétera. Solamente dejamos de ser militares oficialmente cuando hayamos sido separados del servicio por sentencia firme. Pero hay una forma moral de dejar de serlo, que es cuando se incumple el juramento a la Bandera; y una forma de incumplirlo es, a mi modo de ver, defender la autodeterminación de las regiones de España, que es tanto como atacar la soberanía nacional que hemos jurado defender. Por consiguiente, prefiero llamar a esta persona ex-JEMAD que llamarle General retirado, pues tengo serias dudas, por no decir certeza, de que el sedicente soldado de podemos ha dejado de ser militar (por otra parte, no se puede ser soldado de dos ejércitos diferentes). Si no fuera por esa circunstancia, yo nunca me permitiría expresar una crítica pública sobre su persona.

A9lN9GMCQAAq0meEn este sentido y siguiendo con el paréntesis, a lo largo de 42 años de servicio, he conocido militares de todas las ideologías, desde conservadores acérrimos a ” progresistas” radicales, pasando por centristas y por aquellos que carecen de ideología. Tal vez el mayor número ha sido el de aquellos que se consideran simultáneamente conservadores en lo moral y “progresistas” en lo social; pero nadie puede afirmar con rigor, cuál es la ideología de las FAS. Si creo, por el contrario, que es algo común en los ejércitos el apartidismo, siendo raro el militar que estando en situación de retiro, (en activo o reserva no lo permite la ley), se afilia a un partido político; tal vez, porque el político es, o debe ser, un servidor del estado y del partido, y el soldado, aunque a las órdenes del gobierno del estado, es un servidor de la nación. Por eso, cuando algún compañero se afilia a un partido político, algo rechina en nuestras mentes, al menos en la mía, como si ese compañero dejara de serlo y se moviera ya por otros intereses; pero ese rechinar se torna en cortocircuito, se torna en incredulidad, cuando el partido al que se afilia, cuestiona no solo la forma de estado, sino la propia existencia de la nación.

Pero profundicemos un poco más en las declaraciones del ex-JEMAD. Ha dicho que la mitad de los electores no creen en la ética; es posible que lo que quiso decir el ex-JEMAD, a quien Dios no llamó precisamente por el camino de la oratoria, es que los que no han votado a su partido no tienen ética, que no es lo mismo que no creer en la ética. Pues no creer en algo, es tanto como decir que no existe, y a nadie se le puede ocurrir pensar que la ética no existe.

En cualquier caso, quisiera decir lo que quisiera decir, lo que no hay duda es que cuando se habla en público, hay que tener mucho cuidado con las palabras, porque algunas, como pasa con las armas, las carga el diablo; y aunque éstas, es decir las armas, una vez cargadas por el diablo se les disparan a los imprudentes, las palabras, por el contrario, se disparan ellas solas. Y en este caso, la palabra ética en boca del ex-JEMAD se dispara sola; me explicaré haciéndome a mí mismo una serie de preguntas, cuya respuesta se la dejo a los posibles lectores.

Me pregunto:

¿Es ético pertenecer a una institución, con cuyos valores se está frontalmente en desacuerdo?

¿Es ético, permanecer durante toda una vida, en esa institución?

¿No es aún menos ético, cuando esa Institución son las Fuerzas Armadas, las cuales, en defensa de esos valores, te pueden exigir nada menos que tener que morir o matar?

¿Es ético tener precisamente la especialidad de piloto de combate, siendo pacifista, cuando hay otras especialidades en el EA, no relacionadas con el combate?

¿Es ético no sólo permanecer en esa Institución, sino además tratar de promocionarse en dura competencia con sus compañeros que si tienen verdadera vocación?

¿Es ético ocupar un alto cargo que es trampolín para medrar, como es la Dirección General de Armamento y Material, cuyos fines están en las antípodas del declarado pacifismo?

¿Es ético ejercer el cargo de mando superior dela FAS, cuando se está en desacuerdo con las misiones de las mismas?

¿Es ético desde ese puesto de mando, enviar hombres a misiones donde ponen en juego sus vidas, cuando no se creen en los valores que mueven a esos hombres a arriesgarlas?

¿Es ético, además de todo lo anterior, pertenecer, al pasar a la reserva, a la Asamblea de la Orden de S. Hermenegildo, aprovechándose de un privilegio que le da la Institución de la que reniega?

Y en contraposición, me pregunto igualmente:exJEMAD-Podemos-PP-peligro-electores_TINIMA20160630_0131_5

¿No sería por el contrario ético, una vez “caído del caballo”, dándose cuenta que no se está de acuerdo con lo jurado ante la Bandera, pedir el pase a la situación de retiro?

¿No sería por el contrario ético, si no se puede abandonar inmediatamente el servicio de las armas, hacerlo a la primera ocasión, en lugar de esperar toda la vida?

¿No sería por el contrario ético, si le resulta imposible pedir el retiro, renunciar al menos a su especialidad de piloto de combate, y dedicarse a otras actividades en las que no tuviese que combatir?

¿No sería por el contrario ético, evitar competir con compañeros con verdadera vocación, para promocionarse dentro de una institución cuyos fines no comparte?

¿No sería por el contrario ético, si después de todo se le ofrece un puesto relacionado con la política de defensa, cuyos fines chocan directamente con el pacifismo, renunciar a ocuparlo?

¿No sería por el contrario ético, no aceptar igualmente el puesto de JEMAD?

¿No sería por el contrario ético una vez en ese puesto, negarse a enviar hombres a misiones de riesgo con las que no se está de acuerdo?

homeSanHermenegildo¿No sería por el contrario ético, no aceptar, al pasar a la reserva, el privilegio de pertenecer a la Asamblea de la Orden de S. Hermenegildo, cuya misión es precisamente velar por la ética en los Ejércitos?

Por consiguiente, a mi modo de ver, la palabra ética sería mejor que no la pronunciará el ex-JEMAD. Es más, cuanto menos hable, creo sinceramente que es mejor para él; entre otras cosas, para no poner en evidencia, además de su absoluta incapacidad para la comunicación verbal, su total incoherencia vital.

Juan M. Mateo Castañeyra General de División (r)