De General Alamán para Almirante Tafalla

Contestación del Teniente General (R.) Emilio Pérez Alamán a la carta publicada en Tribuna abierta por el Almirante (R.) Ángel Tafalla sobre la Unidad Militar de Emergencia: Asistencia militar humanitaria.espAlmirante, querido Ángel:

El saber popular nos dice que “rectificar es de sabios”, como te conozco puedo afirmar que no necesitas cambiar un criterio previo para demostrar el conocimiento que tienes de nuestras Fuerzas Armadas y de la Armada en particular. Por eso me ha sorprendido la rectificación de tu juicio inicial sobre la Unidad Militar de Emergencias (UME), máxime cuando en su momento asumiste la responsabilidad, nada común e incluso desaconsejada, de llevar la contraria al Ministro, seguramente que en minoría de tu Consejo Superior, a pesar de que a la Marina de Guerra no  afectaba en nada a su orgánica ni la restaban efectivos para el nuevo invento.

1091-2015-05-18-UME_incendiosPor ser contemporáneos, también el Ministro Bono vino al Consejo Superior del Ejército a vendernos “la ocurrencia”. A pesar de tratarse el asunto dentro del secreto de la reunión, el personaje era como es y en su ¿diario? explicita que quien esto escribe junto a los Tenientes Generales Yagúe, Romay y Tamarit, nos mostramos contrarios a la feliz idea. Allí estabamos doce o catorce, así que ocho como mínimo lo tomaron como hecho consumado, por lo que, como en tantas otras cosas: “en cuestiones de criterio la razón es del Ministerio”… y a vivir tranquilos.

 Por supuesto que la UME fue decisión de Zapatero y Bono, pero la idea seguramente se la dió un General del Ministerio para hacer méritos propios, pero sin pensar en la repercusión que tendría para las FAS. Actitud que es frecuente en este tipo de personas pértiga. Los políticos que estaban “acongojados” después de la ola de incendios mal solucionados y sobre todo por la tragedia de los once muertos en Guadalajara, cogieron la idea al vuelo. Sabían que, pese a su fobia por ellos, los militares ofrecen la mayor garantía de hacer las cosas bien con el máximo sacrificio. Y si algo saliera mal ya tenían a quien echarle la culpa; no sería nada nuevo, pero los soldados de la UME no fallaron.

bilbao6

Sobre la capacidad de los Ejércitos para hacer frente a catástrofes, nadie lo duda por todos sus valores. Como dices su principal misión es hacer frente a la mayor catástrofe que es la guerra, a la que les pueden enviar quienes les mandan,  no el cambio climático.

Para las catástrofes naturales, los Estados deben organizar los medios que tienen que hacerles frente con eficacia. Pero con la filosofía de la UME, que ahora  comprendes con tanta claridad, por la eficacia y entrega de sus hombres y mujeres, éstos también  tendrían que sustituir a los agentes de movilidad para evitar el desastre de circulación que tenemos en Madrid.

Por favor  Almirante, no busques justificación a una decisión alumbrada con egoísmo personal  y decidida por razones de miedo circunstancial.

Como dice el refrán “zapatero a tus zapatos”. Ya en la GM II la catástrofe no era natural, eran los submarinos alemanes, y los convoyes desde América los realizaban barcos mercantes, escoltados, por supuesto, por buques de guerra, pero cada cual hacía lo suyo.

He participado personalmente en dos Misiones de ayuda humanitaria y  dirigido como Jefe de Estado Mayor  de la Fuerza de Maniobra otras muchas. En todas se ha hecho lo propio de una Unidad Militar: proteger y apoyar a las organizaciones encargadas de realizar esa ayuda y cuando no podían hacerlo por exceso de riesgo lo hacíamos los soldados. Como me dijo un General USA: “Esto no es misión de soldados, pero solo los soldados pueden hacerlo”.

principe-asturias-portaaviones--644x362Por no extenderme más, creo entender tus dudas actuales después de haber tenido muy  claro   contradecir al Ministro. Hemos visto que cuando a la política le interesa, los problemas presupuestarios son menos acuciantes. Ahora, al igual que te pasa a ti, han encontrado la joya de las Fuerzas Armadas, no existe inconveniente en atender sus necesidades con prioridad en cantidad y calidad y supongo que, si no está ocurriendo ya,  pronto  sus componentes tendrán el baremo que se merecen por riesgo y disponibilidad, aunque no sea en el desempeño propio de su profesión.

También entiendo tu preocupación como Marino por el hecho de que la UME no tenga un núcleo significativo de la Armada y quede fuera de las ventajas que en ella se reciben por un  lado y de la visibilidad que siempre supone estar en el equipo más destacado.

Mi opinión personal es que todo debe estar en el sitio que le corresponde y nuestras Fuerzas Armadas deben ser reconocidas por las misiones bien hechas a las que se enfrentan, entre ellas estar preparadas para apoyar y reforzar a las organizaciones específicas que deben hacer frente a catástrofes, pero no sustituirlas. Sobre todo cuando la escasez de medios para la operatividad propia de las Unidades es manifiesta.155px-Emblem_of_the_Spanish_Civil_Defence.svg

En fin Ángel, creo que lo apropiado sería constituir una unidad de Emergencias de Protección Civil con bomberos, sanitarios, búsqueda y rescate marítimo y aéreo, etc.; existen personas muy cualificadas en todos los campos. Posiblemente sería necesario un órgano de dirección con características de Cuartel General Militar. Pensé que el nombramiento de un  General como Director de Protección Civil iría por ese camino. Tal vez pequé de ingenuo. Los Ejércitos a lo suyo y ya que se ha hecho, aprovechar la experiencia de los que tan bien lo han ejecutado en la UME, para impartir instrucción de esta especialidad en las Unidades por si llega la necesidad de reforzar  a los de Protección Civil.

Si hay presupuesto para ello también se puede hacer lo del barco específico que propones, pero es una decisión de la Armada y no se me ocurre ni opinar.

Un fuerte abrazo de tu amigo y compañero

Emilio Pérez Alamán

PD Como soy pesimista y no creo que me den una Tribuna en La Razón por lo del contraste de pareceres, puedes verlo en nuestro blog del General Dávila.

ARTÍCULO DEL ALMIRANTE TAFALLA (R.) publicado en La RAZÓN (Tribuna Abierta)

ASISTENCIA MILITAR HUMANITARIA

Hace unos diez años recuerdo que el entonces Ministro Bono anunció en el Consejo Superior de la Armada la intención de crear la Unidad Militar de Emergencias (UME). Aun sabiendo que no serviría para nada –pues la decisión ya estaba tomada por el Sr. Rodríguez Zapatero, como siempre sin consultar-expusecomo vocal ciertos reparos. Creo recordar que dije algo parecido aque a pesar de  que los militares siempre habíamos ayudado en los grandes desastres naturales, el tener permanentemente organizada una unidad  con la misión exclusivade protección civil podría llevar con el tiempo a desvirtuar su carácter militar,paradójicamentela causa de haber sido elegidos. Adicionalmente la organización autonómica de nuestra Nación podría hacer que algunos gobiernos nacionalistas prefirieran ver arder todo antes que pedir auxilio a los militares. Y eso que no había sucedidotodavía la increíble evolución que hemos presenciado posteriormente.

Pero en fin, desde esta anécdota ha transcurrido mucho tiempo y debido principalmente a la preparación  y entrega de los hombres y mujeres de la UME, el pueblo español se ha acostumbrado a que en los sustos que la naturaleza nos da de vez en cuando,estos militares aparezcan y les ayuden. La UME está pues aquí para quedarse y  yo querría –humildementecon estas líneas- contribuir a perfeccionar ciertos aspectos de su misión y medios.

Aunque la seguridad de la Naciónsigue siendo la primera obligación de cualquier gobierno, últimamente estamos viendo –internacionalmente- que la colaboración para paliar los desastres -tanto naturales como provocados por el hombre-se añade a las misiones militares clásicas. La asistencia humanitaria se convierteasí en un instrumento de cooperación internacional ejecutada tanto por ONG´s, como por medios militares cuandosu gravedad lo aconseja. Solo últimamente nuestra Armada ha envido buques a: Centroamérica con ocasión del huracán Minch en 1998; con un hospital de campaña a UmKasar en el sur de Irak a la finalización dela segunda guerra del Golfo en 2003; a Indonesia en el 2005 para ayudar a aliviar las consecuencias del tsunami; y a Haití en el 2010 tras un grave terremoto.Y lo ha hecho junto a unidades de otros ejércitos especialmente de Sanidad e Ingenieros del Ejército de Tierra. La OTAN también ayudo aPakistán en el 2005 con motivo del terremoto que asolo el nordeste de aquel país. Por cierto, la primera ayuda militar humanitaria de la que se tiene constancia fue la ejecutada por la flota pretoriana basada en Miseno el 79 AD ante la erupción del Vesubio que arraso Pompeya y Herculano; su Almirante,el culto Plinio el Viejo, murió en este noble intento.

Si a la UME se le asignase como misión principal el colaborar en ayuda humanitaria/asistencia ante desastres naturales en cualquier lugar del mundo quedaría justificado –a mi juicio- su carácter militar pues estos cometidos suelen desarrollarse en ambientes muy crispados que aconsejan dar protección armada a los ejecutantes. Los auxilios que habitualmente realizan en territorio nacional serian su manera de estar adiestrados para desplegar, de la misma forma que el personal de Sanidad militar utiliza su labor asistencial en los hospitales militares para estar entrenado en apoyar a los efectivos operativos en sus misiones exteriores. Los españoles no notarían la diferencia pero los miembros de la UME verían su carácter militar justificado.

La UME cuenta con vehículos, equipos, aviones, helicópteros y sistemas de mando apropiados para sus misiones. Lo que no tiene son buques dedicados de apoyo pues no existen. Es verdad que siempre se podrá utilizar alguno de la Armada –especialmente los anfibios- pero con un rendimiento no óptimo y en detrimento de su misión principal. Creo que habría que remediar esto a la vista dedos tendencias mundiales: la progresiva y acelerada urbanización de la humanidad, especialmente en ciudades costeras y el cambio climático propio de la época en que vivimos. Hay pues una alta probabilidad de que el aumento del nivel del mar, unido a fenómenos atmosféricos adversos, afecte a importantes núcleos costeros de una manera especialmente grave. Eso además del riesgo siempre presente de los maremotosque el terremoto en el mar de Alborán de esta semana nos ha ayudado a recordar. En estas situaciones –tanto en territorio peninsular, en nuestras islas o en misiones de cooperación internacional- el contar con un buque diseñado específicamente para prestar auxilio y apoyar a los efectivos de la UME y medios de la Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra seria tremendamente eficaz.

Un segundo “Juan Calos I” debidamente modificado para aumentar su capacidad de hospital tanto en camas como en quirófanos, capaz de apoyar vehículos y aeronaves dedicados a estas misiones y que pueda simultáneamente suministrar alimentos, agua, combustible diésel, energía eléctrica y conexiones telefónicas y de datos a las poblaciones afectadas podría ser extremadamente eficaz. El diseño básico del buque –que no es muy caro de construir- ya lo tenemos. Habría que desequilibrar sus capacidades “bélicas” en favor de las “humanitarias” pero aun así seguiría teniendo un considerable valor militar en el día a día entre catástrofes naturales especialmente como segunda plataforma alternativa para la aviación embarcada en el caso de no disponibilidad de su hermano mayor.

Como habrán podido comprobar he cambiado mucho con relación a la UME. Pero me gustaría verla todavía más eficaz de lo mucho que ha logrado serlo. Y con una misión militar.

Angel Tafalla

Almirante ( r )