Ayuda a la Iglesia Necesitada. La Paz como Misión

20140211122031Será el 26 de Febrero en el Aula Magna de la Academia de Infantería. Allí estaremos respondiendo a la llamada de “Ayuda a la Iglesia Necesitada” que nos convoca alrededor de la Paz como misión de todos, sin excepciones. Brillante idea y gran oportunidad para contar y compartir vivencias además de adivinar soluciones. Porque no es suficiente haber vivido experiencias duras y de riesgo. Es necesario compartirlas, contarlas y dar a conocer lo que se hace, porqué se hace y como se hace. El dolor, el sacrificio, incluso el horror de tantas injustas situaciones, también enriquece. El combate humano es siempre cruel y deja secuelas, pero entre la violencia, el sufrimiento, el odio y tantas miserias, siempre surgen experiencias positivas que te hacen vivir auténticos valores humanos y morales. Nos lo decía Juan Pablo II cuando dirigiéndose a los soldados que luchaban por la paz, la libertad y la  justicia, que constituye la dignidad de los hombres, alababa su capacidad de entrega y su espíritu de sacrificio que en ocasiones les lleva hasta el heroísmo.010D3ALM-LLL-P1_1

Es necesario, incluso diría que obligado, aportar este testimonio para que las nuevas generaciones comprendan mejor los esfuerzos que requiere una civilización digna del hombre.

No hay paz en el mundo. Incluso cuando se terminan las guerras la paz no llega. Lo que se ha instalado en muchos rincones del mundo es la violencia. Una violencia que se ceba en los más débiles; no puede haber paz allí donde se niega la dignidad individual de cada persona. “Para servir a la paz, respeta la libertad” fue el lema elegido por Juan Pablo II para la Jornada mundial de la Paz. Mientras haya violencia, no es posible la paz. Decía Pablo VI en el mensaje de la Paz de 1974, y repetía en 1982 Juan Pablo II ante la OTAN, que no se confundiera “la paz con la debilidad física y moral, con la renuncia al verdadero derecho y a la justicia ecuánime, con la huída del riesgo y del sacrificio, con la resignación ávida y acomplejada ante la prepotencia de los demás, y remisiva, por lo tanto, ante su propia esclavitud”… “No es esta la paz auténtica. Represión no es paz. Indolencia no es paz. El mero arreglo externo e impuesto por el miedo no es la paz”.

27 - IRAK - AFPLos soldados buscan la paz, es el fin por el que luchan, pero acabar con la violencia que se esconde en los entresijos de los corazones corrompidos, es una tarea que hay que iniciar también en el corazón humano. Los soldados pueden poner fin a una guerra pero acabar con la violencia indiscriminada requiere la participación de toda la sociedad y de sus máximos dirigentes. Porque la seguridad, la paz y la libertad son valores irrenunciables por los que debemos luchar todos, con o sin uniforme.

Allí junto a los más necesitados, donde en ocasiones no se conoce ni la libertad ni la paz, está “Ayuda a la Iglesia Necesitada”; ayudando a los misioneros y llevando a los que sufren un mensaje de esperanza. Sólo es necesario dar lo que tienes y son muchas las veces que no tienes nada que dar; pero al menos puedes dar compañía. Misioneros, soldados, capellanes, periodistas, diplomáticos, todos buscan espacios justos, humanos y pacíficos. Esto es lo que os vamos a contar el día 26 en la Academia de Infantería de Toledo. Queremos hablar de paz a través del testimonio y ayudar, en todo lo que sea posible, material y espiritualmente, a todos aquellos que sufren falta de libertad y a los que luchan por esa paz cuyo enemigo mayor es la violencia que desata el odio y el egoísmo.3

Damos las gracias a “Ayuda a la Iglesia Necesitada” por el favor que nos hace al permitirnos colaborar con ellos porque al final, al conocerles, sólo te queda por decir ¡Queremos venir con vosotros! Con razón está escrito en la fachada de la Capilla de la Escuela Naval Militar: “El que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá que pronto aprende sin enseñárselo nadie”.IMG_9680_copia

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)