ALGO SOBRE ESPAÑA

IMG_20150410_090853No hace mucho un amable lector, comentando alguno de mis artículos, me decía que tenía la impresión de leer a alguien de otra época por empeñarme en defender valores y principios, no en boga hoy. Conceptos que, por otra parte, son los que de una u otra forma subyacen en todo cuanto se puede encontrar en este BLOG. Uno de ellos es el relativo a la defensa a ultranza que hacemos de nuestra Patria, España.

Comoquiera que la autocrítica es virtud, procedo hoy a preguntarme sobre lo que es y significa España. Durante 40 años a lo largo de mi vida activa militar no he tenido otra preocupación que imbuir en mis subordinados el concepto de Patria; no podía ser de otra manera toda vez que lo que se le pide a un soldado es que esté dispuesto a dar su vida si fuera necesario por ese concepto. Nada menos.

Responder a la pregunta que yo me hago no es nada novedoso. Ortega y Gasset, Américo Castro, Sánchez Albornoz, Ortega Rubio, Julián Marías y tantos otros filósofos e historiadores se hicieron en su momento la misma pregunta. Resulta clarividente el leerlos y, en ocasiones, hasta preocupante, en nuestros días, a la vista de lo que vemos.

Lo que escribe Ortega y Gasset en la “España invertebrada” en 1920 es de rabiosa actualidad y su referencia a la influencia de los particularismos en la posible desintegración histórica de España pareciera escrito hoy.espana-invertebrada-jose-ortega-y-gasset-12941-MLC20068773907_032014-F

Decía Ortega que “la esencia del particularismo consiste en que cada grupo deja de verse a sí mismo como parte, y en consecuencia deja de compartir los sentimientos de los demás “. Los particularismos o conflictos de intereses regionales, en nuestra España de hoy, tienen muchos y variados orígenes que la brevedad de estas líneas no permiten desarrollar, pero es un hecho real y si alguien lo duda que observe el intento secesionista que algunos pretenden en Cataluña. Por desgracia lo vamos a ver escenificado en el previsible espectáculo que algunos vascos y catalanes traidores nos van a dar en la próxima final de la copa del Rey, donde la presencia de SM el Rey y el himno nacional serán objeto, como ya ha sucedido en ocasiones anteriores, de sonoros abucheos y pitadas ante la parsimonia de unos e indiferencia de otros.

mariasIgual de preocupante es leer a Julián Marías cuando al escribir sobre la tragedia que supuso la guerra civil de 1936-39 decía que lo que sucedió en España en los primeros años de la década de los 30 fue debido a un estado de ánimo que él percibió como de “ horror ante la pérdida de la imagen habitual de España y que las causas de ese horror fueron, de una parte la amenaza de los regionalismos, nacionalismos y separatismos , de otra la pérdida de condición de país católico, aún cuando ni los propios católicos lo fueran de manera absoluta, y finalmente la perturbación violenta de los usos y costumbres en el entramado de la vida familiar y social , incluidos los lingüísticos” .

¿Les suena, verdad?

La España de hoy, afortunadamente, no es la de aquellos años de comienzo del siglo pasado, pero las similitudes empiezan a ser, por desgracia, demasiadas.

Probablemente la solución a este problema que acucia hoy otra vez a nuestra Patria pase irremediablemente por la educación desde la infancia en la verdad de nuestra historia. Cierto es que España es plural y diversa y ahí radica una de nuestras grandes riquezas, pero estoy con Juan Ortega Rubio cuando en su “Historia de los visigodos en España” establece bien claro que ya desde la época romana la conciencia histórica de España como pueblo estaba bien definida y que el devenir de nuestra nación se basó secularmente en la existencia de un proyecto común, ilusionante y en el que se creía.2418994975_dd20911e4a1

Al relatar la larga y discontinua Reconquista de España, tras la invasión islámica, definía Ortega y Gasset que fue posible porque el concepto de patria perdida era simplemente porque el concepto de nación existió siempre en los diferentes reinos hispanos.

Hoy más que nunca la salida de la crisis en la que se encuentra España no puede ser otra que la vertebración de un sentimiento nacional unificador y no disgregador. El inicio de un sugestivo proyecto en común de todos los españoles con valentía y decisión en la acción política. Y esto sólo será posible a través de la educación de nuestros hijos y nietos en la verdad histórica.

Y termino recordando las palabras de un hombre joven, José Antonio Primo de Rivera, cuando con sus palabras, rescatadas, hoy, del oportunismo y de la deformación, alzó la voz reclamando una sola bandera: la de la justicia, la libertad, la afirmación nacional, el impulso por construir un destino común. “Yo creo que está alzada la bandera. Que sigan los demás con sus festines. Nosotros, fuera, en la vigilancia tensa, fervorosa y segura, ya presentimos el amanecer en la alegría de nuestras entrañas”.

ShowBinaryServlet-1-1Sí. Creo que todavía somos muchos los que no queremos ser cómplices de lo que puede estar por venir y siquiera sea mediante la palabra lucharemos para mantener la España unida que nos legaron nuestros padres y abuelos.

Ni vamos a ser indiferentes ni nos vamos a callar.

General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega (R)  10 Abril 2015