Academia General Militar versus Academias Especiales

_felipevientregadesp15239684_8f193c8eLa formación y enseñanza militar es una cuestión compleja y delicada que merece una monografía independiente. Aquí solo queremos dar unas escuetas pinceladas, impuestas por el espacio disponible, sobre la Academia General Militar y las especiales.

agmTratadistas militares españoles nos han ido alertando sobre lo contraproducente que puede ser tener un exacerbado espíritu de Cuerpo, en el sentido de corporativismo bien de arma o de escala, por derivar a posturas egoístas y disgregadoras.

Así lo entendió Almirante en su Diccionario Militar (1869): El ESPÍRITU DE CUERPO es un resorte poderoso de organización, de estímulo, de DISCIPLINA; pero se calla la propensión a exagerarlo característica, repetimos de España.

Esta gran vulnerabilidad detectada se trató de corregir con la creación (1824) del Colegio General Militar de Segovia, para una formación centralizada de los oficiales de las armas de Infantería y Caballería, y de los cuerpos de Artillería e Ingenieros. Pero tuvo que cerrar sus puertas en 1850, porque estos cuerpos consideraron que las enseñanzas a impartir a sus oficiales debían ser muy diferentes a la de los oficiales de las armas.patio-alcazar

El problema persistía, y se volvió a tratar de solucionar con la Academia General Militar de Toledo (1883) que tenía la misma finalidad anterior. Pero cerró 10 años después, por las mismas diferencias de criterios entre las enseñanzas que debían recibir los oficiales de las armas y de los cuerpos.

Hubo otro intento en 1927, que fracasó por motivos políticos, y que es comentado por el General  Mola, en su obra “Azaña y el Porvenir” (1934): El pugilato entre los Cuerpos por acrecer cada uno su importancia y extender su influencia sobre el conjunto del Ejército ha llegado a extremos anárquicos. Puedo aducir aún más pruebas sobre el particularismo. Como verá el lector, las Juntas de Defensa, aunque con otro nombre y cierto carácter técnico para <<despistar>>, existían ya en algunos Cuerpos y Armas del Ejército antes de iniciarse la de Infantería y funcionaban autorizadas de hecho por los ministros de Guerra. En primer término veo se persiste en la idea de mantener el sistema de las Academias especiales, a pesar de sus graves inconvenientes; inconvenientes ya apuntados en otro capítulo de este libro y que fueron el punto inicial de irreducibles antagonismos y del exagerado espíritu de Cuerpo que trató de atajar el general Primo de Rivera con la Academia General, que tan buena acogida tuvo en la opinión militar.

hqdefaultPosteriormente se volvió a crear la Academia General Militar (1942) vigente hasta la fecha, sin que desaparecieran las academias especiales.

Las reticencias de Artillería e Ingenieros a la formación centralizada podían ser comprensibles en tiempos pretéritos, cuando tenían a su cargo las fábricas de armamento, parques y maestranzas. Ahora no se sostiene. Actualmente todas esas capacidades están externalizadas en empresas civiles (el Ejército ya no tiene fábricas, ni fabrica pólvoras, cañones…). Los oficiales de las armas tienen como cometidos principales el empleo táctico de sus unidades, mientras que la complejidad del manejo de armamentos y equipos de los que son usuarios son muy similares.

La idea del combate independiente de cada Arma se desechó hace mucho tiempo (aunque parezca que acabamos de descubrir la pólvora). Así lo recogió el Estado Mayor Central del Ejército en las Enseñanzas de la Campaña del Rif (1909): Toda columna destinada a operaciones que hagan posible el combate, debe componerse siempre de las tres armas.

Si analizamos diferentes definiciones de táctica, observaremos que ninguna hace referencia a la particularidad de cualquier Arma:

1ª. Conjunto de reglas a que se ajustan en su ejecución las operaciones militares.

2ª. La táctica es el arte de disponer y mover las tropas en orden

3ª. Ciencia y arte para el mejor empleo de la fuerza en operaciones militares, de acuerdo con sus características, posibilidades, misión y situación

4º. Arte de disponer, mover y emplear las tropas sobre el campo de batalla con orden, rapidez y recíproca protección, teniendo en cuenta: misión, terreno, enemigo y medios propios.

5º. La táctica ordena, dispone, combina las diferentes partes de este gran todo que se llama ejércitoannual7

Conformes con estas definiciones, y la experiencia, la táctica hay que concebirla como el funcionamiento combinado de piezas de un mecanismo complejo, cuyos sistemas actúan estrechamente relacionados, mutuamente dependientes y coordinados: las armas y apoyos forman un conjunto sincronizado sobre el campo de batalla. Solamente hay una Táctica y ésta es siempre, al menos, interarmas. Hay tácticas en función de la entidad de la unidad (Cuerpo de Ejército, División, etc.) pero es un error tener tácticas diferenciadas para Infantería, Caballería, Artillería etc.  Quizás confundamos táctica con procedimientos técnicos.

Las academias generales militares se crearon para inculcar a los futuros oficiales un mismo espíritu militar y una comunidad de doctrina. Las especializaciones se obtienen fuera de las academias por la trayectoria profesional de cada uno, en función de los destinos y cursos de especialización. Muchos oficiales sirven, en la mayor parte de su vida activa, en destinos totalmente diferentes al Arma de su Academia Especial: estado mayor, helicópteros, enseñanza, operaciones especiales, logística, inteligencia, informática, etc. Especialidades que no se imparten en las academias especiales de las armas.
Academia-General-Militar_ECDIMA20131001_0002_24La creación del Cuerpo General no resolvió el problema, porque ha sido más una cuestión administrativa de escalas, que de formación y enseñanza militar.

Se pueden poner muchos ejemplos recientes del: pugilato entre los Cuerpos por acrecer cada uno su importancia y extender su influencia sobre el conjunto del Ejército (Mola 1934). Pugilato agravado ante los constantes recortes y reducciones del Ejército, intentando mantener unidades aunque hayan perdido funcionalidad o supongan un desequilibrio de capacidades; defender plantillas sobredimensionadas; adquirir costosos programas de armamento y equipo (algunos obsoletos antes de finalizar la entrega); realizar grandes y costosos ejercicios solo con unidades de apoyo, en detrimento de ejercicios interarmas; absorber el sistema informático; promocionar a lo suyo en selecciones y elecciones para ascensos, etc._las_a5a14da2

El sostenimiento de las academias especiales no contribuye a los fines fundacionales de la Academia General Militar, y si perjudicar a la cohesión, la acción de conjunto y espíritu de la General. La formación de la AGM ha demostrado ser excepcionalmente buena, contrastada y reconocida, en las colaboraciones con otros ejércitos. Sin embargo, en vez de potenciarla, se ha decantado por la doble licenciatura en el sistema universitario español que, siendo muy benévolos, es considerado internacionalmente irrelevante.

General de Brigada (R.) Salvador Fontenla Ballesta

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