UNA VISIÓN SENCILLA DEL PROBLEMA ORGÁNICO DE LA INFANTERÍA DE MARINA General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega (R.)

Infantería de Marina a bordo

Recientemente un periódico digital trae a colación la inquietud que – según el citado medio – reina en el Cuerpo de Infantería de Marina ante posibles reducciones de la entidad del mismo. No es este un asunto nuevo toda vez que viene siendo como una serpiente de verano que surge de cuando en cuando, y debo decir que no sin razón, pues un simple vistazo a las continuas reorganizaciones habidas en los últimos tiempos propicia esta suerte de inquietud entre sus componentes.

Trato, hoy aquí, de dar una visión sencilla de cómo veo yo el problema en cuestión y, queriendo que así lo sea, obviaré cualquier tipo de referencias normativas en la inteligencia de que cuanto aquí se expresa tiene en ellas su sustento.

BREVE APUNTE HISTÓRICO SOBRE LA INFANTERÍA DE MARINA ESPAÑOLA

Infantería de Marina española

La Infantería de Marina es un Cuerpo muy antiguo. Desde que existen los barcos para el combate siempre ha habido tropas embarcadas en ellos constituyendo, hasta la aparición de los cañones de largo alcance, su arma principal. Por aquel entonces su función no requería ni tácticas ni técnicas especiales por lo que no había necesidad de que dicho Cuerpo contara con mandos especiales siendo estos los propios del barco, esto es, los oficiales del Cuerpo General; de ahí la denominación tradicional que se le daba a la Infantería de Marina de Cuerpo de tropas. Es a partir del desarrollo de la artillería naval cuando la Infantería de Marina pierde su carácter y pasa a convertirse en un Cuerpo terrestre con funciones fundamentalmente de guarnición y cuando intervenía en alguna campaña lo hacía como si fuera una unidad más del Ejército de Tierra; así la hemos visto combatir en la Guerra de la Independencia, en Cuba, Filipinas y Marruecos. Un hito importante de la historia orgánica del Cuerpo es el derivado de la experiencia norteamericana en la II GM y el consecuente desarrollo en España de una potente fuerza anfibia propiciada por la ayuda en medios navales y anfibios de aquella nación. Podemos asumir con orgullo que en el último tercio del siglo XX España contaba con una de las fuerzas anfibias más importantes del mundo. Y de esta forma llegamos hasta nuestros días en los que la situación mundial ha variado afectando al propio concepto de la viabilidad de un asalto anfibio tal como se contemplaba en aquellos momentos.

NUEVA ORIENTACIÓN DEL CONCEPTO DE EMPLEO DE LA INFANTERÍA DE MARINA ESPAÑOLA

Hoy no cabe pensar en un desembarco estilo “Iwo Jima” o “Normandía” por lo que resulta evidente la necesidad de la adaptación de la fuerza a las circunstancias. Esto no quiere decir de ninguna de las maneras que no exista la necesidad de contar con una capacidad para actuar desde la mar sobre tierra, si bien desde una orientación cercana a lo que son las operaciones especiales. Pero, ¡ojo! , esto no implica en ningún caso una minoración de la fuerza actuante pues al hablar de operaciones especiales no piense el lector en “comandos” de poca entidad – que también – sino en operaciones que requieren unas técnicas especiales en los que la entidad de la fuerza puede ser desde una compañía reforzada hasta la de una Brigada. Expuesto todo esto de forma sucinta resultan clarividentes las palabras que el anterior AJEMA dijo a propósito de que había que pensar en la Infantería de Marina del futuro y ello conlleva sin duda una adaptación a las circunstancias del momento. No veo aquí, por lo tanto, motivo alguno de preocupación o inquietud al respecto de lo dicho por el Almirante.

Cuartel de N. S. de los Dolores Don Juan Carlos primer infante de Marina de España

ALGUNOS ASPECTOS DERIVADOS DE LA NUEVA ESTRUCTURA DE LA FUERZA NAVAL

Sí que veo algún problema en relación con la situación presente como consecuencia de no aplicarse – salvo casos aislados – el espíritu de la reforma emprendida a finales de la primera década de este siglo. Como consecuencia de dicha reforma, la Infantería de Marina, que hasta entonces constituía junto con la Fuerza de Acción Marítima y la entonces Flota una de las tres fuerzas de la Armada, pasó a integrarse en la única fuerza de la Armada: la Flota. La razón de esta reorganización no fue otra que la búsqueda de una mayor eficacia y eficiencia en el empleo de los medios. Sin embargo, por lo que respecta a la Infantería de Marina la mayor virtud de la acción orgánica emprendida entonces fue que por primera vez en la larga historia de este Cuerpo sus cuadros de mando tenían opción y acceso a una gran mayoría de puestos en la propia Armada al margen de los específicos del propio Cuerpo, una aspiración largamente sentida y ahora aparentemente alcanzada. La Infantería de Marina es un Cuerpo pequeño y por lo tanto las perspectivas de destinos y de carrera de sus miembros, de limitarse exclusivamente al propio Cuerpo, son precarias y además incomprensibles desde el momento en el que sus mandos proceden al igual que sus compañeros del Cuerpo General de la Escuela Naval Militar en las mismas condiciones que estos (compartiendo el mismo sistema de acceso a la enseñanza de formación). El espíritu implícito de la reforma referida, por lo que al personal se refiere, es que, al igual que sucede en el Ejército de Tierra, los oficiales , tanto del Cuerpo General como los de Infantería de Marina, deberían, claro está, ocupar siempre los específicos de cada Cuerpo pero compartiendo además los generales de la estructura de la Armada. Así lo reflejan con anacrónicas limitaciones – todo hay que decirlo – todas las Instrucciones del AJEMA desde entonces. Y así hemos visto ya oficiales generales de IM y coroneles en puestos impensables hace tan sólo diez años. Lamentablemente, hoy, los jóvenes – y otros no tan jóvenes – componentes de la IM no alcanzan todavía a entender lo que esto ha supuesto en el devenir histórico de la IM.

Mérito y capacidad son los únicos factores a tener en cuenta a la hora de ocupar puestos en la estructura orgánica de la Armada que no sean los específicos de cada Cuerpo, al igual que sucede, por ejemplo, en el Ejército de Tierra; sin embargo y por razones de las que ahora hablaré el espíritu y letra de la reforma inicial ha quedado ralentizado y en muchos casos vetados. Y he aquí, sí, motivo para la inquietud en el propio Cuerpo de IM.

Decía antes que los oficiales de IM egresados de la ENM lo hacen en las mismas condiciones que sus compañeros del Cuerpo General, hacen el mismo curso de Estado Mayor e igualmente el correspondiente para el ascenso a oficial general. Sin embargo, ven frustradas sus posibilidades de acceder a determinados puestos de responsabilidad en la dirección de la Armada; una realidad difícilmente comprensibles. Dicho de otra forma y a modo de ejemplo: vemos que altos oficiales del Cuerpo General ocupan la responsabilidad de la gestión del personal en el que se incluye, claro está, el de Infantería de Marina y esta le es vetada a los de este Cuerpo sin que se vea razón alguna para ello puesto que si unos tienen la capacidad de la gestión del personal de Infantería de Marina no puede obviarse la viceversa. Esto es tan claro como el agua y sin embargo así sucede inexplicablemente. La Infantería de Marina es el único Cuerpo de Mando de las Fuerzas Armadas donde sus componentes no tienen acceso al empleo de Teniente General dentro de su propio Ejército sin que se vean razones lógicas que lo impidan a estas alturas del siglo XXI.

Es responsabilidad del AJEMA, y en su caso de la ministra de Defensa, corregir esta anomalía orgánica y normativa, modificando el artículo 31 y el inexplicable apartado 2 del artículo 97 de la actual Ley de la carrera militar; algo que espero suceda sin dilación siquiera sea tan sólo porque desde siempre, la Armada, pionera en la aplicación de teorías orgánicas modernas, no puede permitir que sean otras razones distintas al mérito y a la capacidad las que definan quienes ocupan los puestos de alta responsabilidad en su estructura orgánica. Y no defino cuales son estas razones que son obvias e injustificables en una Armada moderna.

En definitiva, y volviendo al comienzo de estas líneas, es mi opinión que al contrario de lo que en el artículo, al que me refería, se citaba sobre la inquietud de los componentes de la Infantería de Marina respecto a los posibles recortes o reducciones que pudiera sufrir este Cuerpo, la verdadera inquietud que deben tener y por la que deben abogar sus componentes es la de ver cumplidos los objetivos que siquiera subliminalmente se contemplaban en la reforma de hace ahora casi diez años y que como dije con anterioridad ha quedado ralentizada.

EL FUTURO DE LA INFANTERÍA DE MARINA

El futuro de la Infantería de Marina española

La nueva estructura de una Fuerza única en la Armada, tal y como se planteó, ha propiciado de una parte la integración efectiva de todos los medios hacia un mismo fin y, consecuentemente, también la eficacia en el empleo de todos los recursos humanos, pero para culminar esta tarea se debe seguir avanzando en la línea de conseguir que TODOS los miembros de la Armada se sientan no solo identificados con ese proyecto, sino reconocidos en él por su “mérito y capacidad’, sin que puedan ser preteridos por otro motivo que no tenga ese fundamento.

Cierto es que Zamora no se ganó en una hora pero esa hora se está haciendo ya muy larga.

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE DIVISIÓN DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Blog: generaldavila.com

21 abril 2017

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6 pensamientos en “UNA VISIÓN SENCILLA DEL PROBLEMA ORGÁNICO DE LA INFANTERÍA DE MARINA General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega (R.)

  1. Lo que señala el General Chicharro tendrá en breve una (nueva) fácil comprobación, ya que existe un oficial general del Cuerpo (GB) que por razón de las previsibles vacantes en el órgano conjunto en el que está destinado es quizá el mejor situado para ascender al empleo superior y ocupar un puesto de mayor responsabilidad en ese órgano. El “problema” es que ese ascenso le colocaría en la pista para optar en su día a un nuevo ascenso (ya tres estrellas) y la Jefatura de ese Centro en el que está actualmente, puesto para el que su trayectoria desde Coronel sería idónea. Eso pudo ocurrir en el pasado con un Coronel, por lo que fue prudentemente enviado a otro puesto, en el que a pesar de relevar a todo un Almirante de tres estachas, su recorrido acabó de GB porque “los infantes solo tienen un GD”. Lo cual puede ser cierto para la estructura interna de la Armada. En esto los “adversarios” manejan hábilmente las emociones del Cuerpo que en gran parte no sabe -y parece no quiere saber- como podríamos tener oficiales mas antiguos que el COMGEIM, lo que hoy en día, desaparecido de facto este (el General Chicharro me disculpará pero ese ha sido el efecto colateral ¿indeseado? de su transformación en un mando de Fuerza subordinado de la Flota) no debería ser problema y hay que admitir que en esa vía en ámbito conjunto no se corten las trayectorias de los que tengan mérito, simplemente por esa cuestión digamos sentimental. Añado que en el Centro que cito ha habido TG procedentes de Caballería, arma que también es reducida, sin que como es lógico hubiera problema alguno, ¿Dónde estaría que lo fuera -si lo merece- un Infante de Marina?.

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  2. Mi General, confieso que le tengo envidia (sana ), por supuesto, por los escritos tan bien documentados , le felicito. Empero, no solamente , la escala Activa( Superior) ha tenido agravios comparativos; a la Escala Auxiliar del ejército de tierra y al CAE., las declararon a extinguir, cuando sus componentes eran muy jóvenes y bien preparados, repartiendo sus vacantes entre la escala Activa y Especial( ahora, todo el mundo la añora). A la Especial también fue ninguneada, porque después de pasar por dos academias , solamente, si la memoria no me falla, podían ascender a Teniente Coronel. No obstante lo que trata este mundo vividor de la Res Pública es dejar a las Fuerzas Armadas a la mínima expresión. Siempre a sus órdenes.

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  3. Querido y respetado General Chicharro: Ignoro si uno de mis muchos antepasados marinos de guerra conocieron o no la gloriosa Infantería de Marina. Sé que Joaquín de Bustamante yQuevedo, actuó en las playas de San Juan en Cuba como verdadero infante de Marina. Por su heroísmo en aquel desembarco le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando. Supongo, mi General, que conocerá estos hechos y su impresionante hoja de servicios. Asimismo, tampoco le resultará desconocido el Almirante José de Bustamante y Guerra. Ambos antepasados por línea directa. Es muy extensa la lista de familiares en nuestra nuestra muy querida Armada; Siempre a tus órdenes este veterano Coronel de Infantería

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  4. Gracias por los comentarios. José Luis el título del artículo es ” una visión sencilla ” y yo no me refiero al ámbito conjunto sino al de la propia Armada donde un OG de tres estrellas de IM es uno menos del CG …..el efecto colateral al que te refieres tiene una solución muy sencilla …..
    Abrazo

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  5. Si abrimos un mapa, a la “simple inspección de la figura” se deduce que la defensa activa de nuestro territorio exige disponer de una fuerza importante de Infantería de Marina. Por otra parte, su especialidad no le impide su empleo como una unidad más de Infantería. Como dice su lema: VALIENTES POR MAR Y POR TIERRA.

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