VISUS MILITIS 25 de septiembre de 2016 “EL RECONOCIMIENTO DEL VALOR”. General de Brigada Adolfo Coloma Contreras

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El soldado veterano

No ha de tener el militar otra ambición que la satisfacción del cumplimiento de su deber, ni más aspiración que el reconocimiento de los servicios prestados. Cuando estos exceden el límite de lo humanamente exigible,  especialmente en el campo del valor,  el militar se hace acreedor a una condecoración. Por lo general, no va acompañada de remuneración alguna, pero es mucho más que un simple trozo de metal colgado de una cinta. Es el reconocimiento de la Institución armada a unos hechos extraordinarios, aunque su concesión a veces se ve impregnada de tintes políticos. En cualquier caso aporta al condecorado algo muy singular en el oficio de soldado: prestigio

Las máximas condecoraciones con las que tradicionalmente se premiaba el valor frente al enemigo de los militares de cualquier rango  son la cruz laureada de San Fernando, que premia el valor heroico, y la Medalla Militar, que lo hace al valor muy distinguido.  En el año 2007 murió el General Adolfo Esteban Ascensión que era el último militar vivo condecorado a título individual con la Cruz Laureada de San Fernando. Unos años antes habían sido incorporados a la Real y Militar  Orden de San Fernando a los condecorados con la Medalla Militar al objeto de revitalizar la Orden para evitar que se extinguiese. A pesar de ello, quedan en la actualidad apenas 8 militares condecorados con la Medalla Militar Individual.

El nuevo reglamento de la Orden de San Fernando contempla no solo la posibilidad de ser merecedor de ambas condecoraciones en campaña o frente al enemigo, sino que manteniendo consideración de “heroico” el valor extraordinario en las acciones excepcionales que, con relevante esfuerzo y riesgo inminente de la vida propia, se realicen al servicio de la patria, de la paz  o de la seguridad de la comunidad internacional; y de valor “muy distinguido”  el que sobresale muy significativamente del valor exigible a cualquier militar en el desarrollo de operaciones armadas.  En  cualquier caso, para su concesión se requiere el reconocimiento de las operaciones en las que participan los militares como “operaciones armadas”.

No se trata pues de fomentar arbitrariamente la concesión gratuita de condecoraciones por mor de mantener viva la Orden, sino de reconocer ciertos méritos – singularmente el valor – porque es propio y casi exclusivo de la profesión, y como prescriben las Reales Ordenanzas para las FAS, Su reconocimiento público representa una satisfacción para el que lo recibe, un estímulo para la unidad de la que forma parte y un ejemplo para todos.

Adolfo Coloma

General de brigada (R) del ET

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8 pensamientos en “VISUS MILITIS 25 de septiembre de 2016 “EL RECONOCIMIENTO DEL VALOR”. General de Brigada Adolfo Coloma Contreras

  1. Mi General nada que decir al otorgamiento de las medallas que describe cuando son merecidas, sin embargo Mi General lo inaceptable es ningunear otros medallas logradas en el campo de honor a militares, guardias civiles y policías…por aquello de misiones de Paz.

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  2. En la hora última del dolor de España no os prometo ni reconocimientos ni condecoraciones, sino trabajos, esfuerzos, incomprensión, sinsabores, sudor, sangre y lágrimas. Y una inmarcesible aureola de gloria en la estimación de las generaciones futuras, como los mártires fusilados en Moncloa, que no permitieron el ultraje a España ni el menoscabo de la soberanía del Pueblo.
    ¡¡Arriba España!!

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  3. Mi General, Con el permiso de Vuecencia, el respeto, el cariño y la admiración que le tengo

    El premio y el castigo son
    Dos cosas muy delicadas
    Que requieren la capacidad
    De mentes equilibradas
    Para que no se distorsione
    Lo que las leyes deparan.

    Prevaleciendo el ejemplo
    De los que en él se iluminan
    Haciendo hitos en la justicia
    Que con rectitud examinan
    Las conductas que sirven
    Acatando la disciplina.

    Apartando el bien del mal
    Con el filo de la espada
    Que se ocupa haciendo honor
    A los que en él dan la cara
    Cortando las impurezas
    De los que en ellas se halagan.

    Cuando se premia al cobarde
    Que se sirve del poder
    Se sanciona al valeroso
    Que se hizo en el deber
    Y la disciplina se agrieta
    En el altar del desdén.

    Donde se mira el valiente
    Que no obtuvo la distinción
    En honor a los servicios
    De los que tienen valor
    Y al verse menospreciados
    Se colman de indignación.

    Al comprobar que el indigno
    Presume sin merecerlo
    En esas formas que ostentan
    Los que no deben hacerlo
    Avergonzando a los otros
    Que mascullan los adentros.

    Cabo1º C.L. Ramón Lencero Nieto

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  4. Buenos dias

    El último de los Reglamentos, el aprobado en 2001, definió con gran claridad los requisitos y condiciones que deberían cumplir los merecedores de la Gran Cruz y de la Cruz Laureada:

    a) Que la acción, hecho o servicio realizado suponga una superación excepcional del deber, al implicar significativos sacrificios y riesgos, incluso perder la propia vida.

    b) Que la acción, hecho o servicio no esté originado, como único impulso, por el propósito de salvar la vida, o por la ambición impropia y desmesurada que pueda conducir al interesado, o a las fuerzas de su mando, a un riesgo inútil o excesivo.

    c) Que se hayan tomado las medidas necesarias para obtener el mayor rendimiento de la acción con el mínimo número de bajas y los menores daños materiales,incluso en el caso de que cumpliendo órdenes,o por circunstancias tácticas, se llegue deliberadamente
    al sacrificio propio, o al de sus fuerzas si se tiene mando.

    d) Que el hecho tenga lugar en momentos críticos y difíciles para el desarrollo de la acción militar, bien por la manifiesta inferioridad del interesado o de las fuerzas bajo su mando, bien por las circunstancia excepciones de la situación. La inferioridad se valorará en función de las fuerzas disponibles, situación táctica, medios de armamento y logísticos, así como en el estado físico y moral de las fuerzas propias y las heridas sufridas.

    e) Que la acción, hecho o servicio heroico produzca excepcionales cambios favorables y señaladas ventajas tácticas para las fuerzas propias o para la misión encomendada.

    f) Que sea el primero en realizar la acción, hecho o servicio, habiendo otros que, también, podrían haberlo llevado a cabo.
    También se tendría en cuenta que el autor del hecho merecedor de la Cruz se hubiese ofrecido voluntariamente a ejecutarlo o que lo hubiese llevado a cabo por propia iniciativa, sin que hubiese mediado orden superior.
    Como condiciones especiales para la obtención de la Gran Cruz, el citado Reglamento recogía que las acciones, hechos o servicios habrían de ser notoriamente relevantes y decisivas para los intereses de España, ya sea directamente, o a través de las Organizaciones internacionales y Alianzas en las que participe, que habrían de efectuarse superando dificultades de carácter excepcional y ser demostrativos de equivalentes dotes de mando, pericia profesional y valor, o que hubiesen servido para conquistar o pacificar rápidamente un territorio u obtener una decisiva victoria terrestre, naval o aérea sin contar para ello con recursos ni medios superiores a la importancia de la operación desarrollada.
    En todos los casos, una vez el Consejo de Ministros decidiese que se cumplían los requisitos exigidos, solicitaría a la Asamblea de la Orden, a través del Ministro de Defensa, el estudio y dictamen motivado de cada caso, con el fin de adoptar la resolución procedente.

    Hasta aquí el reglamento
    Otra cosa es que guste más o menos y sobre todo que sean al fin los políticos los que decidan que tal o cual acto de heroísmo es merecedor de tal o cual condecoración.
    Saludos

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  5. Salvo con estás condecoraciones que se mencionan, que sería obvio, ¿cuando y por qué se le reconoce al soldado “el valor”?. Quiero contestar a mis nietos, las preguntas que me hacen sobre el tema. Y, por supuesto, me quiero contestar yo a mi mismo

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  6. Don Abraham. siento haberme demorado en la respuesta
    Existen varias formas de reconocer el valor, aparte de las de heroico (Cruz Laureada de San Fernando) o muy distinguido (Medalla Militar, Naval o Aérea individual) de forma muy sucinta y de mayor a menor, son:
    – Cruz de Guerra. Se concede por acciones con valor, en un conflicto armado y en una acción que necesariamente implique el uso de las armas.
    – Medalla Militar, Naval y Aérea. Estas condecoraciones se conceden con carácter excepcional en tiempo de paz. Implican también un reconocimiento al valor.
    – Cruz roja al Mérito Militar, Naval o Aeronáutico con distintivo rojo. Se concede como premio al valor distinguido en conflictos armados. La misma condecoración, con distintivo azul se concede en operaciones en el marco de Naciones Unidas
    – Citación en la Orden General. Por hechos distinguidos en operaciones
    – Anotación del valor reconocido en la hoja de servicios. se concede tras haber asistido a tres hechos de armas, haber estado sitiado por el fuego más de 30 días o haber realizado un servicio con carácter especial.
    encontrará más información si consulta por internet el RD 1040/2003 de 1 de agosto. Reglamento de recompensas militares.
    Espero haberle sido útil y que lo pueda conversar con sus nietos
    Atentamente
    Adolfo Coloma

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