LA INFANTERÍA DE MARINA Y LAS REORGANIZACIONES ORGÁNICAS (General de División Juan Chicharro Ortega)

OBJ4322537_1--644x362La reciente reunión que el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada ha tenido con los medios de comunicación, hace ya algunos días, ha sembrado algunas inquietudes en el entorno especializado de la Defensa; sin embargo, y como viene siendo habitual, apenas ha tenido repercusión en los medios de carácter general debido seguramente al poco interés  que la sociedad española en general experimenta respecto a  los asuntos relacionados con la Defensa y Seguridad.

img_01Las inquietudes provienen de la demanda que el Almirante hace con buen criterio para la renovación de fragatas, buques de acción marítima, aviación naval y submarinos, medios esenciales para poder mantener la capacidad naval que la Defensa nacional requiere. Y si sus palabras han sembrado inquietud en los medios especializados imagino cual debe ser la suya cuando ha sido testigo, como todos, de lo ocurrido en los últimos diez años al ver que la precariedad de los presupuestos dedicados a la Defensa y en concreto a la inversión y modernización de buques ha ocasionado nada menos que la pérdida del portaaviones “Príncipe de Asturias” ( el Juan Carlos I no lo es, se diga lo que se diga) , el envejecimiento de la aviación naval, los problemas que presenta el desarrollo del submarino S80 ( económicamente un pozo sin fondo) , la pérdida de influencia ( y consecuentemente de muchos patrulleros) en muchos asuntos relacionados con la  mar hoy asumidos por la Guardia Civil,….etc.

Con todo, en el entorno afín a la infantería de marina, la inquietud viene de lo referido a la necesidad de que “es necesario replantearse el futuro de la Infantería de Marina y que habría que llevar a cabo una redefinición de los conceptos de su utilización”.

Estas palabras del AJEMA hacen pensar en una posible revisión de la situación presente y consecuentemente en nuevas tareas de reorganización. Apenas ha culminado la última reorganización del año 2008, que supuso esencialmente la desvinculación de la Comandancia General de la Infantería de Marina del Cuartel General de la Armada y su integración en la Flota, y ya parece que se pueden producir otras. Digamos, primero, que las Fuerzas Armadas están sujetas siempre a una adaptación continua, si bien,  más transformación que adaptación, pues esta última actitud supone ir a remolque de los acontecimientos mientras que la transformación implica un proceso permanente y ágil de adelantarse a los tiempos. El proceso orgánico siempre mira al futuro y busca coherencia para alcanzar eficacia en las acciones y siempre eficiencia en el empleo de las personas y los medios, pero la realidad es que la razón fundamental de los continuos cambios o adaptaciones llevados a cabo en los últimos tiempos ha sido debida, además de a otros factores, entre otros los cambios de la situación, a la continua minoración de los presupuestos de Defensa que afectan a medios y desde luego a la entidad de la fuerza. La citada reforma de la organización de la Armada, la del 2008, se hizo consecuentemente con esa finalidad (eran los objetivos formales): la de conseguir una mayor eficacia y eficiencia en la preparación y empleo de los medios de la Armada. Ahora bien, yo lo siento, pero no siempre se acierta. Y para mí este es uno de esos casos. Aquel fue un proceso complejo y, pasados ya 8 años,  mantengo lo que dije entonces y es que ni vi ni veo por ninguna parte ni una mayor eficacia ni una mayor eficiencia. Otros opinarán distinto pero esta es mi opinión. Por supuesto que fue naturalmente aceptada y asumida disciplinadamente, como no podía ser de otra manera, porque hay algo muy claro y es que en la Armada las ordenes se cumplen y punto. Pero por otra parte, sí que es cierto, y hay que valorarlo muy positivamente, que, por primera vez en la historia, una de las consecuencias de la citada reorganización fue que los oficiales de infantería de marina tengan hoy acceso a la casi mayoría de los puestos orgánicos de la Armada antes, inexplicablemente, siempre reservados a oficiales del Cuerpo General. Sin duda un aspecto muy importante y positivo de lo que se hizo y así ya hemos visto Oficiales Generales de Infantería de Marina en el Estado Mayor de la Armada, o en la FLOTA como Jefe de Estado Mayor, algo que nunca antes había pasado y que ha tenido una influencia grande en la motivación de los cuadros de mando de la Infantería de Marina. Por desgracia, parece que el impulso inicial en la aplicación de este concepto está menguando últimamente si bien es de esperar que sea sólo algo coyuntural. Pero volviendo ahora al tema central de estas líneas “sobre la necesidad de replantarse el futuro de la Infantería de Marina y que sería conveniente  redefinir los conceptos de su utilización” yo diría a aquellos que sienten inquietud que hay razones sobradas para no tenerla, y que no se preocupen, puesto que las características de la denominada Fuerza Conjunta que se vislumbra del proceso de transformación, en el que siguiendo las directrices del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, se encuentran actualmente las Fuerzas Armadas, la Infantería de Marina reúne de forma destacada las características de esa Fuerza; en efecto, la Infantería de Marina formando parte de una fuerza anfibia es la fuerza ideal para un despliegue preventivo en gestión de crisis o una respuesta contundente y rápida en caso de conflicto abierto. Además, el sostenimiento que le proporciona la fuerza naval permite que la Infantería de Marina pueda permanecer en tierra en una zona en conflicto o en operaciones de paz por tiempo prolongado y con una mínima huella logística.18447424928_3d67a91123_b

Su propia naturaleza anfibia es la que dota a la Infantería de Marina de un incomparable carácter expedicionario siendo una de las primeras opciones que tiene España para dar una respuesta inmediata en cualquier parte del mundo  (recordemos que el 80% de la población mundial se encuentra a menos de 100 Km del litoral) y tenemos experiencias recientes de ello como, por ejemplo, en el  Líbano en el año 2006 o antes en Haití.

Esto es evidente y no hay otra fuerza similar en España, ni se puede por lo tanto obviar; es decir, si no existiera la Infantería de Marina habría que inventarla por pura lógica. Y es por todo ello que cualquier inquietud respecto a la pervivencia de la Infantería de Marina en su “status” actual está fuera de lugar.

Ahora bien, sí cabe pensar que la continua merma de efectivos que sfoto4ufren las Fuerzas Armadas en general (consecuencia de la permanente minoración presupuestaria), y la Armada en particular, podría dar lugar a que se planteara una reducción de unidades o de plantillas, en su caso. Y esto sí que llevaría a una cierta reorganización, pues pervive en más de uno la idea de que puesto que se da por difícil de alcanzar el contingente que una unidad necesita lo que hay que hacer es adaptar la plantilla de esa unidad a los efectivos reales. Esto es un craso error muy en boga en los últimos tiempos y sé bien de lo que hablo por haberme visto involucrado en más de una ocasión en estudios al efecto. A ver, una Brigada es una Brigada y un Batallón es un Batallón y ambas unidades tienen una entidad a la que deben responder las plantillas (aspecto diferente es el grado de cobertura de las mismas). Los reglamentos tácticos contemplan el empleo de estas unidades conforme a ese esquema y así sus capacidades: potencia de fuego, capacidad de maniobra, frentes que  ocupan, profundidad de su despliegue……etc. Mantener que una Brigada como, por ejemplo, la Brigada de Infantería de Marina, la BRIMAR, pueda tener una plantilla de unos 1500 hombres es simplemente engañarse o no tener ni idea, que también puede ser. Este maldito número, que en tiempos ya pretéritos se barajaba como la entidad del Tercio de Armada, constituye como máximo una Agrupación o en su caso un Batallón Reforzado de Desembarco. Sucede que hubo un tiempo en el que esa era la máxima ambición de la Armada respecto a la Infantería de Marina y hoy cuando la situación en la que se encuentran España y sus necesidades de Defensa aconseja disponer de una fuerza tal cual está estructurada la actual  no sería nada apropiado el modificarla.

Bien, y termino consciente de que desde la lejanía del servicio activo y desconocedor de los problemas actuales puedo estar errado en mis apreciaciones, por supuesto.

Pero nunca está de más el recordar a nuestros jóvenes oficiales de estado mayor, y a los no tan jóvenes, que  “envejecer es como subir una montaña. Cada vez cuesta más subir pero cuanto más alto se ve todo más nítido y más claro”.mi bandera ferrerDalmau

O dicho de otra forma: todo esto me suena a un “deja vu”.

La historia de la Infantería de Marina es muy larga, como lo son las innumerables reorganizaciones a las que se ha visto sometida, pero cualquiera que profundice en ella podrá constatar que al final siempre las aguas vuelven a su cauce natural, a pesar de cualquier intento por desviarla del mismo. Es cuestión de tiempo y de sentido común.

General de División (R.) Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega

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13 pensamientos en “LA INFANTERÍA DE MARINA Y LAS REORGANIZACIONES ORGÁNICAS (General de División Juan Chicharro Ortega)

  1. Mi querido general, permítame que en mi comentario me refiera a la generalidad de las FF AA. Todo es a base de ocurrencias continuas, como se demuestra en el documento “Visión 2025”, cuyo objetivo es diseñar un modelo de Fuerzas Armadas “ágiles, adaptables, sostenibles y tecnológicamente avanzadas” en el horizonte del primer cuarto del siglo XXI. De lo que se deduce que el modelo actual no es lo bastante ágil, adaptable ni tecnológicamente avanzado. Pero, sobre todo, no es económicamente sostenible.
    Sin apenas medios económicos, con ímprobo esfuerzo, en silencio y con un espíritu de sacrificio muy superior al de otras muchas instituciones del Estado, la Fuerzas Armadas españolas son capaces de mejorar sus métodos y procedimientos operativos con un solo propósito: defender la seguridad y libertad de los españoles y la integridad territorial de nuestra Patria.
    Si el Ejército es capaz de lograr mejorar sus métodos y procedimientos operativos para, fundamentalmente, salvaguardar la vida de sus soldados y evitar bajas en las poblaciones civiles a las que, allá donde acude, tiene por misión proteger y ayudar, también es cierto que precisa para ello de los mejores y más modernos materiales para conseguirlo.
    Según esta democracia peculiar que vive España, parece que es mucho más importante que los dineros de todos los españoles se dediquen a subvencionar a otras instituciones, a otras empresas, a otras organizaciones que, por muy importantes que sean, no creo que puedan compararse, ninguna de ellas, a la esencial labor que desempeñan las Fuerzas Armadas españolas cuando, además, ponen muertos encima de la mesa para defender los intereses de nuestro país.
    En definitiva, el derroche del dinero público que se evapora para que seamos nosotros, los españoles de a pie, los que mantengamos varias Administraciones públicas que triplican, cuadruplican o quintuplican la burocracia, así como sus empresas, miles de cargos públicos, asesores, etc., lo que provoca es el déficit para el mantenimiento de servicios públicos fundamentales y, por supuesto, los miserables presupuestos que se asignan a nuestras Fuerzas Armadas.
    Los enemigos de España están ya dentro y alrededor de nuestro país. Un viejo proverbio dice que “si quieres la paz prepárate para la guerra”. Prepararse para la guerra no es sólo mejorar los métodos y procedimientos operativos desde el punto de vista del planeamiento de las operaciones militares.
    ¿De verdad es esto lo que desean y quieren los españoles? ¿Un gasto público inmenso con tanta Administración superpuesta antes que tener garantizada la seguridad integral de nuestro país? Porque, si es así, que a nadie se le ocurra después pedir y exigir responsabilidades a unas FF AA incapaces de frenar a un enemigo que, en cualquier momento, puede intentar hacerse dueño de un “paraíso” que consideran suyo y que en su día llamaron “Al Ándalus”.
    Y, como siempre, felicitarle por su artículo reflexivo, oportuno y didáctico.
    Un fuerte abrazo.
    Pedro Motas

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  2. Pues ya ve mi General, si esto pasa ahora con un govierno teoricamente españolista ¿qué sucedería con un govierno frentepopulista? El dia 28 tenemos una oportunidad, para al menos, se sepa del descontento sobre este tema de muchos españoles.
    Siempre a las órdenes de Vuecencia.
    Francisco E. Padilla Pita
    Caballero Legionario

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  3. muchas gracias por sus comentarios. No vivimos tiempos buenos pero tengo confianza en el patriotismo demostrado de los ejércitos siempre . saludos

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  4. Parece que siempre le toca la china al ejercito, lo han tranformado más veces que a los programas de enseñanza en este pais, casi siempre si no siempre a peor, los de arriba no saben lo que hacen ni quieren saberlo, de sobra es sabido la falta de modernización en todas las entidades, pero quizás más en concreto es en la marina, esto es un mundo de locos que yo he dejado de entender.
    A las ordenes de vuecencia mi General.
    C.L Francisco José Cortés.

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  5. Al General de División D. Juan Chicharro para que no baje la guardia, en cuanto a seguir opinando, para tenernos informados de lo que acontece en nuestras queridas FF.AA.
    Director General (R) Antonio Benítez.

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  6. mi vuecencia, en la armada hay maneras de cumplir las órdenes, y no solamente cumplirlas y punto, cuando un alto mando no está de acuerdo con una reorganización como la efectuada en el 2008 se presenta la dimisión y punto, pero ustedes no….. es que es mejor colocar amiguetes en estado dos mayores y cuartelillos Generales para el bien común de la camaradería de oficiales de nuestra infantería de marina. ese es el verdadero problema de ustedes, prefieren el fagin de generales a protestar incluso perdiendo el puesto, el puesto es más importante para ustedes que ESPAÑA…. si se produce la reforma que se anuncia a callar y a cumplir puesto envuelto en un falso patriotismo que es lo que siempre todo militar hace….. señores, dimisiones de altos mando si no gusta una reforma, así si podrán cambiar las cosas, más coJones, al final solo os atrevéis a opinar de lo bien o de lo mal que van las cosas cuando os jubilais, hay claros ejemplos….. pitarch, usted etc…. a sus ordenes

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  7. Espero a que le contesten pero me adelanto ante su impresentable y falta (además de falsos)de rigor en los argumentos además de otro tipo de faltas.. En fin sus palabras y expresiones le delatan. Mantrendré un tiempo su comentario para borrarlo posteriormente y así evitar que quede ese tufillo en el blog. Gracias en cualquier caso por su autorretrato. General Dávila

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  8. Vergonzoso el cometario del tal José Marco, no sé cual será la manera de frenar las injusticias, ya que solo fui un simple C.l, no anduve en el juego politico, ni en altas esferas, asi que prefiero callar y no decir sandeces, un saludo mi querido General Davila.

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  9. A vocablos malsonantes pronunciados por laringes atrofiadas, trompas de Eustaquio en estado letárgico…
    Una palabra necia es aquella que ha sido dicha con ignorancia (sin saber lo que se dice), imprudencia (en el momento en el que no se debe) o presunción (con mala intención). Normalmente son aquellas palabras que resultan críticas destructivas (en lugar de constructivas), es decir, para machacar a alguien en lugar de para intentar ayudarle, lo cual normalmente hacen nuestros enemigos y no nuestros amigos, por lo que no hay que hacerles demasiado caso porque pueden decirlas, no porque sea verdad, sino simplemente para hacer daño.
    Pedro Motas

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  10. A ver, Sr Marco, sin acritud pero con claridad : sería prolijo explicarle todo el proceso orgánico que supuso esa reforma y que desde luego Vd. desconoce por lo que sería recomendable que antes de descalificar la conociera bien. En primer lugar un militar no puede dimitir – eso queda para los políticos – y si así fuera posible ya no habría ejércitos. Imaginese a un Capitán a quién le ordenasen ocupar una cota y por no estar de acuerdo “dimitiera”……anda ya …
    Me figuro que a cuando a Gravina o a Cervera les ordenaron salir a la mar no les debió gustar mucho el hacerlo y sin embargo …..
    Un saludo y le ruego una mayor educación al expresarse que no estaría mal

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  11. A ver, Sr Marco, sin acritud pero con claridad : le ruego que antes de descalificar se informe bien de cuál y como fue el proceso de la reforma que obviamente desconoce, y de paso también decirle que , mire Vd : el militar si no le gusta una orden informa de ello a su superior y luego la cumple . El militar no puede dimitir como si fuera un político . Se imagina a un capitán al que le ordenaran atacar y por no estar de acuerdo ” dimitiera” ? Sabe Vd. poco de milicia .
    Me figuro que tanto a Gravina o Cervera no les gustaron las órdenes de salir a la mar pero ….
    Un saludo y le ruego más educación y a todos nos irá mejor

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  12. Quizá al tercio de armada todavía le quede un pequeño margen para la reducción de personal ( sobre plantillas, no sobre el número real de soldados ) pero sospecho que muy, muy pequeño. Una reducción excesiva conllevaría el no poder asumir las misiones que la armada demanda. No se puede hacer ocupación de objetivos en fuerza, operaciones especiales limitadas y apoyo a operaciones especiales ( ahora se lleva mucho todo eso ) mantener las rotaciones en los estados de alerta, acudir a maniobras internacionales, tener personal en cursos o intercambios….. Una lista muy larga que requiere de mucha gente y muy preparada. Tanta reducción supondría, además, no tener ni tropa ni oficiales ni suboficiales suficientes y de la suficiente calidad, para los cursos de operaciones especiales ” las operaciones del futuro ” AJEMA ” dixit ” ( a no ser que se endurecieran considerablemente los cursos de formación de tropa y los de oficiales ). O piensa el almirante general que los navales van a pedir, en masa hacer el curso de guerra naval especial o el CMUOE ? Esto no es USA, donde el que quiere entrar en los SEALS tiene que ser marinero, por fuerza. Aqui si quieres entrar en al FGNE te haces infante de marina porque ” te va la marcha ” y si no lo consigues te quedas en tu unidad de origen, haciendo un trabajo que te resulta interesante, no en un buque muerto de asco ( esa sería la percepción de un auténtico candidato a la FGNE ) Muchas ideas y poco sentido común en el almirantazgo.

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