NÓISREVNI Y DERRIBO (Miguel Ramírez Sánchez-Rubio) (Todo rop el pueblo, arap el pueblo, sin el pueblo)

 

Hoy presentamos a un nuevo colaborador: Don Miguel Ramírez  Sánchez-Rubio.

Nacido en Madrid en 1950 es Ingeniero de caminos canales y puertos.

Actualmente ocupa el cargo de Secretario General del Consejo de Obras

Públicas y consejero de la sección técnica de Medio Ambiente.

Hijo de militar, su padre fue general de Brigada de Artillería, conoce la

experiencia de lo que es una vida dedicada al servicio de la patria, habiendo

heredado esa pasión y amor por ella.

Nos ofrece un primer artículo que agradecemos esperando que no sea el último

Gracias Miguel y bienvenido a esta tu casa.

 

list_640pxResulta desalentador ver como un edificio sólido, bien cimentado en la historia y la concordia, construido con el esfuerzo de la mayoría, se puede derrumbar simplemente con palabras, eso sí, envenenadas.

Es bien sabido que el mal se produce en un momento (un accidente, un simple corte en un dedo, un robo, una traición…), pero el bien reparador puede tardar una eternidad o no llegar nunca. Ver en lo que unos cuantos charlatanes de feria han convertido a España en los últimos años me produce tal angustia interior que me roe las entrañas. Afortunadamente mi padres ya no están aquí para volver a sufrir una pesadilla como la que les tocó vivir antes, durante y después de la guerra civil, ese asunto que ha dado de comer a numerosos directores de cine y escritores del lado “progresista” (hasta tiene gracia el epíteto, cuando los verdaderos retrógrados son ellos, resucitando fantasmas que estaban dormitando hacía tiempo).

333514Mi madre -es un ejemplo y seguro que muchos lectores recordarán con amargura el suyo propio- estuvo en una checa en Madrid, antesala del fusilamiento, con su casa de un pequeño pueblo de Extremadura confiscada por ser “propietaria” (pequeña, pero propietaria) e ir a misa. El pueblecito carecía de importancia estratégica, hasta que hacia 1931, el populacho celebró una corrida de toros, con guardias civiles en su lugar. Los hechos se pueden encontrar el Internet como “los sucesos de…”.CUB CARTELES G C E 39mm_maquetacion 1

De la sórdida celda, por el barrio de Fuencarral, la sacó -paradojas de la vida… y de la muerte- un miliciano de dos metros con papeles falsos y dos cananas cruzadas sobre el pecho, engañando a sus carceleros y agradeciendo a Charito (una joven huérfana desde los 18 años, atónita al ver que, una vez lejos del recinto, no iba rumbo al “paseíllo”) que mi abuelo -creo que era administrador de los Marqueses de Salamanca en la zona- le hubiera hecho un enorme favor a la familia de Miajadas, que así se llamaba el hombretón. Me ahorraré los periplos de mi madre hasta llegar a Melilla, pasando por Marsella, Lisboa, etc., donde tras conocer a Arias Navarro, joven y prometedor fiscal de Málaga, conoció a mi padre y se casaron. ¿Mi padre?: un militar e ingeniero que había estado destinado en la zona del Rif durante la contienda, manteniendo el extenso territorio que administraba como interventor militar a salvo de los acosos de franceses y rebeldes armados y que acabó su carrera como General de brigada de artillería. Varios años después de acabar la terrible guerra civil, Miajadas fue fusilado y de nada sirvieron las intercesiones de mis padres, me consta que intensas e incluso incómodas para terceros. Esta historia, amén de ser tan cercana, sirve para comprobar cómo las barbaridades, de uno y otro lado, fueron a veces redimidas, aunque no con éxito total en este caso, por alguien del bando contrario, realzando el valor humano y la piedad por delante de las ideologías.

Depositphotos_26696095_s-e1397412948299Las historias personales siempre son duras, desgarradoras y no llevan a parte alguna, pero para eso hemos sido dotados de voluntad, para ser capaces de olvidar y, mucho antes, de perdonar, lo que tiene un alto coste en esfuerzo e inteligencia a largo plazo del que, por lo que veo, carecen unos cuantos.

Tal parece que el siniestro péndulo de la historia, que anda algo desbocado últimamente, se ha empeñado en oscilar hacia nosotros de nuevo y ya veo su filo avanzar con fiereza sobre nuestras cabezas.

Inversión es la primera palabra que se me ha ocurrido para titular este artículo, que no puedo dejar de escribir, poseído de la rabia que produce ver cómo todo parece desmoronarse a mi alrededor.

– inversión, porque los pacíficos están ocultos y los violentos andan sueltos y sin bozal,

– inversión porque los maestros están frecuentemente amenazados por sus alumnos, que quieren exhibir sus desbocados derechos fuera de toda medida racional, agarrados a la ignorancia y la barbarie,

– inversión porque la gente sabia y con criterio (fruto del estudio, el trabajo diario y el buen hacer) calla mientras los energúmenos y mentalmente indocumentados aleccionan, debaten y sientan cátedra,

– inversión porque la sensatez está en peligro de extinción y es perseguida y denostada mientras se libera de nuevo a los dragones del odio y la ignominia, convertida ahora en estandarte ondeante a los vientos,

– inversión porque los que más aman nuestra nación están exánimes e impotentes cuando los que más la odian están a punto de hacerse con el gobierno de España, que no tardarán en reducir a cenizas.

Odian, decía, sus valores primordiales, sus costumbres, sus arraigos históricos, religiosos, culturales, sus defensores primordiales (la policía, la guardia civil, el ejército: último reducto) y encima el zorro quiere ser el jefe de las gallinas y el buenista emboscado, el jefe de la defensa; odian a sus reyes (me temo que Felipe VI, con unos principios admirables en un contexto difícilmente peor, podría llegar a ser VI de España y I de ninguna parte; su padre, rey emérito, tras una larguísima y brillante etapa, fue languideciendo sin ayuda externa); odian sus instituciones fundamentales pero están deseando formar parte de ellas; detestan el sistema pero se les cae la baba cuando lo ven a su alcance; odian… lo que anhelan. Y es que, con frecuencia, un progre quiere acabar siendo como casi todo el mundo, un conservador de lo logrado, por unos u otros medios.270px-El_coloso

Derribo -segunda parte del título- porque tienen que destruirlo todo para que todo vuelva a ser igual, pero con ellos al frente. Porque la cultura (la  verdadera, no esa maja-dería de los Goya -Grupo de Odiosos Y Antipáticos-), el esfuerzo, la bondad, el estudio, el compromiso, la perseverancia y la verdad, son barreras que hay que eliminar para instaurar en su lugar el nuevo Reino de Mordor, la oscuridad, la horterez, el cutrerío y, sencillamente, la maldad tornada en valor en auge.

La llamada derecha está noqueada; el centro, cual justicia desorientada, sujeta en alto una veleta; la izquierda tradicional busca una lancha de salvamento; y la extrema izquierda, de la mano de anarquistas, vagos y maleantes, repta hacia el timón del barco, rumbo a las restingas más próximas, para, si la maniobra le sale bien, poder ser la tabla de salvación, tras el genocidio moral de la mayor parte de los pasajeros. Vuelven así los nuevos Dantón, Marat y Robespierre a guillotinar a todo aquel que defienda los principios en los que se funda la España que se fue moldeando desde antes de Cristo, con sus luces y sus sombras, pero avanzando en la dirección de la concordia y el esfuerzo convergente. Todo aquel que haya leído algo de historia sabe cómo acabaron, tras su pírrico esplendor. En 1967 –es un dato, no una opinión- éramos el país del mundo con estadísticas con menos índice de criminalidad, llegamos a ser la novena potencia económica y parecía que, por fin íbamos a recuperar el desfase debido a la herida, creía que cicatrizada, de la guerra civil, ¡pero no!; había mucha bilis almacenada en unos cuantos y ahora están exultantes por poder manifestar sin límite alguno todo su odio, su rencor y su afán destructivo hacia un horizonte neblinoso y aterrador.

camaleon-con-el-color-de-la-hojaMientras tanto oigo decir a algunos oportunistas y conocidos camaleónicos, ya con amigos en Podemos, que ahí hay también muy buena gente y que conoce a algunos concejales muy simpáticos y normales. Semper adaptabilis, decía mi suegro, un Señor como la copa de una Sequoia, ya fallecido, pero iba en otro sentido, concretamente en el día a día de los confinados en los campos de exterminio nazis. Qué triste es constatar una y otra vez cómo los patrones de la cobardía y el pragmatismo inmoral vuelven a salir del inframundo cuando el ambiente se torna favorable a ello.

Sí, me temo que, aunque la inmensa mayoría de los españoles gozan internamente de una excelente salud moral e ideológica, están -estamos-como drogados e indolentes. No corren buenos tiempos para la pintura clásica, donde un paisaje inspira paz y belleza, un mar embravecido asombro y respeto y un cielo despejado conforma una lanzadera espiritual hacia las grandes preguntas. Ahora se nos quiere imponer un lienzo salpicado de borrones, salpicaduras y si se empeñan, hasta algún que otro esputo. Diga usted que ve un ciprés y vocearán que es un facha y un fascista, diga que ve una boñiga seca y alabarán su originalidad rompedora, porque, incluso en el arte, hay ideología de derechas y de izquierdas.

Invertir todos los valores y destruir, al paso, lo mejor de nuestra nación, espléndida receta para dividir, fragmentar y convertir en un erial a España. Y después a gobernar sobre el barro resultante.

No soy militar y tal vez durante mi vida adulta, tras la desconcertante juventud, me haya invadido con frecuencia un halo de arrepentimiento, pues siempre he sentido, más que pensado, que pocas profesiones -tal vez las de la enseñanza- pueden aportar más a una nación que éstas, ya que uno da lo mejor de sí mismo en beneficio de su patria, sea para defenderla cuando fuere menester o para forjar ciudadanos que honren y sean a su vez honrados por el grandioso -a pesar de los ataques internos- territorio que constituye nuestra Nación, con una variedad de costumbres, paisajes y culturas como pocas en el mundo (y lo dice un buen amigo, conocedor de muchos países sobre dos ruedas). La profesión de militar no sólo es sacrificada sino que en tiempos de paz -Dios quiera que indefinida- es, como Santa Bárbara, relegada a sus cuarteles de invierno y estos son alejados, al olvido de una sociedad indolente y desagradecida, como ocurre con creciente frecuencia en la enseñanza, donde, últimamente, si un profesor encuentra una docena de alumnos con interés, ya puede considerarlos un tesoro.520El20general20director20toma20el20juramento

No  es este un artículo optimista, pues lo que percibo en el día a día, en los medios de comunicación y en las vacuas tertulias de la tele, no apuntan a nada bueno. Por ello, para mayor claridad de mi exposición, recomiendo al lector interesado repasar un excelente artículo de mi buen amigo el General Chicharro en su blog “Proa al Viento”, del 26 de octubre pasado, titulado  “Fundación”, que podría muy bien, curiosamente, constituir una primera parte introductoria de éste.

Concluyo con una frase de mi padre, siempre sabio y ocurrente, que explica el por qué nadie aprende de la experiencia ajena: “no me des consejos, que sé equivocarme yo solo”.

Miguel Ramírez Sánchez-Rubio

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4 pensamientos en “NÓISREVNI Y DERRIBO (Miguel Ramírez Sánchez-Rubio) (Todo rop el pueblo, arap el pueblo, sin el pueblo)

  1. Inversión, acoso y derribo don Miguel… en definitiva producto del odio.
    Quizás para entender cómo hemos llegado en España al nivel de degradación y de miseria moral en el que nos encontramos hemos de hacernos la pregunta: ¿Por qué la izquierda tiene ese odio contra España?
    España y el mundo sufren una gravísima crisis económica, en España acentuada por las maldades de la casta política que ha gobernado España a su juicio y conveniencia, de espaldas totalmente a la sociedad sirviéndose a ellos mismos y a sus intereses. Aun así siempre se ha mantenido que la crisis moral, ética y territorial es mucho mayor que la económica. La crisis económica se supera, pero la crisis de identidad es la que realmente nos puede llevar por delante a todos.
    Dice un dicho bastante sabio que no hay viento a favor para el que no sabe a dónde va. Por eso para España no existe viento a favor, porque no sabemos cómo hemos llegado hasta aquí y ni mucho menos a dónde vamos.
    No se entiende por qué la izquierda tiene ese odio,contra la existencia de nuestro país, contra “la idea de España” como nación unida, nuestra España, la de todos, lo que nos une a todos, una tradición, una historia, una lengua en común. No se entiende cómo puede haber alguien que no quiera pertenecer a su país, pero esto es España.
    La idea de España se relaciona íntimamente con su tradición y con su historia, que a la sazón viene a ser como la Santísima Trinidad que dice que Padre, Hijo y Espíritu Santo son la misma persona. Por tanto España, tradición, historia y cultura son la misma cosa y no se puede entender una sin las demás. Eso es lo que nos ha llevado a ser la nación más antigua de Europa, a haber superado los momentos más difíciles como nación. Invasiones, miserias, guerras.
    Pues bien, esa idea de España, su cultura, su tradición y su historia están ligados a todo aquello que la izquierda odia profundamente. Por ello siempre se ha observado que la izquierda en España además de muy progre es profundamente antiespañola. Odian a España, sencillamente.
    Los nacionalistas también son españoles. La peor clase de español, pero no dejan de ser un hijos de España. Eso es un nacionalista que no deja de ser español por mucho que unos iluminados digan lo contrario.
    La izquierda se caracteriza por el odio. Viven en el odio, residen en él permanentemente instalados. Odian a las fuerzas armadas, odian al Rey, odian al Gobierno y al poder salvo que sean ellos que los estén en él, odian al idioma español, odian la historia de España. Odian a todo salvo a aquello que degrada al ser humano, a la moral y aquello que atenta contra España y contra Dios. Eso lo veneran como una religión presentándolo como algo democrático, moderno y respetuoso, términos que se pueden resumir en una palabreja secuestrada por la izquierda: progresista. Porque esas palabras tan bonitas y con antaño con tanto sentido han sido secuestradas y prostituidas por la izquierda hasta el límite que ya no significan nada cuando no son hasta repudiadas por una porción considerable de ciudadanos españoles.
    Romper con España era y es un acto revolucionario para una izquierda profundamente revolucionaria que apenas si ha cambiado nada en cien años. Numerosos políticos, artistas de diversa índole, gente de la cultura y de los medios de comunicación que ha monopolizado la izquierda tuvieron una gran relevancia para meter con calzador esta idea en una gran parte de la sociedad española.
    Entonces resulta que el blanco es negro y el negro es blanco. Así pues, a saber, nunca deberían haber ganado los cristianos sino los moros, España no debería haber sido cristiana sino musulmana, jamás debió ganar Roma sino el protestantismo, los Reyes Católicos fueron unos pre-fascistas y criminales dictatoriales, Pizarro y Hernán Cortés fueron unos criminales invasores y negreros explotadores que fueron a saquear continentes enteros, Franco un dictador criminal asesino y genocida, la División Azul fue un grupo de fanáticos nazis falangistas que fueron a ayudar a Hitler, no se debería hablar en español sino en árabe, o en catalán o a saber en qué idioma o dialecto. Y así sucesivamente se construye, o mejor dicho, se reconstruye destrozando la historia de España, donde a partir de ese momento Caín no mata a Abel sino que Abel mata a Caín.
    Esta es la historia según la izquierda. Una izquierda de trasnochados, de extremistas antiespañoles con piel de cordero y a veces ni eso cegados por el odio que les corroe por dentro, de esquizofrénicos, de resentidos que anhelan otra guerra civil para tener la revancha por la que perdieron.
    Por ese odio a España es por el que son tan amigos de todo cuanto suena a enemigo de España, como Marruecos, el islam o los nacionalistas. Por eso están dispuestos a entregarles sin condiciones la región de España que sea menester, por eso llevan en su ADN esa aberración del “derecho de los pueblos a decidir”. Por eso son tan amigos de aquellos países donde gobiernan los suyos y donde se odia igualmente a España dando por ejemplo cobijo y trabajo a terroristas como Venezuela.
    Todo en la izquierda es sumamente siniestro. Todo tiene un plan maléfico de fondo. No hay puntada sin hilo ni propuesta suficientemente malvada para no ser superada.
    Andalucía es el vivo ejemplo de cortijo socialista que se intenta implantar en toda España. Paro, corrupción, enchufismo, subvención, impunidad. Son las marcas de la casa, no hay por donde cogerlo.
    La izquierda en España es tan sumamente esquizofrénica que son capaces de querer apagar el fuego con gasolina, de clamar contra los recortes sociales al mismo tiempo que pretenden dar un paso más en el modelo territorial con más Estado, más políticos con más poder para ellos, más gasto público, más endeudamiento. Que pague otro.
    Hay que culpar abiertamente a la izquierda de haber machacado a la derecha hasta convertirla en esta caricatura de mal gusto que es hoy el PP; y esta derecha se ha dejado. La han acomplejado, amordazado, humillado, la han hecho caer una, otra y otra vez en la misma trampa. Que si vuelve la derecha, que si los herederos de Franco, que si la reválida democrática, que si la extrema derecha. Y esta derecha venga a hacerles el juego.
    Para terminar: todos los que han gobernado en España desde la muerte de Franco han ido poniendo su granito de arena para la destrucción de España hasta llegar donde estamos hoy. Los políticos han hecho un daño terrible a este país que lo ha consentido todo y ahora parece dispuestos a vender su alma al diablo por echar a los que hasta ayer nos partíamos la cara por ellos.
    En especial la izquierda ha hecho un daño irreparable a España, y el último melón fue Zapatero con su proyecto de asalto moral a la sociedad, su política con los etarras, su estatuto de Cataluña y una lista interminable, crónica de un asalto a la sociedad, donde se refleja, se desenmascara y disecciona el verdadero proyecto de la izquierda para la sociedad y para España.
    En definitiva esta izquierda es sin duda lo peor que ha dado este país aun llamado España.
    En alguna ocasión he sido muy escueto pero en este caso reconozco que me he desahogado y por ello pido perdón por la extensión.
    Felicitando a don Miguel por su exposición y al General Dávila por el nuevo fichaje, reciban ambos un fuerte abrazo.
    Pedro Motas

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  2. Si se me permite, diría que la situación política no es por culpa de la demencia o ineptitud de determinada izquierda, esta así por la demencia, ineptitud, soberbia y arrogancia de una derecha, llamada PP que si hubiera hecho su trabajo, encomendado por la mayoría de españoles, solo regular, hubiera gobernado por 30 años.
    Pero no hay peor vicio que ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. A mi no me importa si los demas son unos ineptos o ladrones, los mios deben ser o intentar ser dignos de la confianza de la sociedada y no lo han sido.
    Regeneración que no revolución es lo que hace falta, una regeneración que nos devuelva la honestidad, la ética, y el deseo de dar servicio al país y no a los intereses particulares de unos pocos, es mi humilde y tal vez trasnochada opinión.

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  3. Si no nos sale en España otro D. Pelayo, para la reconquista, estamos perdidos.

    Son casi cuarenta años de enseñanza y adoctrinamiento de los Españoles, por esta izquierda trasnochada, revanchista y malvada, con el beneplácito y desidia de la derecha Española.

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